Argentina

Nisman/Aniversario. Discurso de Luis Czyzewski, padre de Paola, víctima del atentado a la AMIA

AJN.- Luis Czyzewski, padre de Paola, víctima del atentado a la AMIA, brindó hoy un discurso en homenaje al segundo aniversario de la muerte del fiscal Alberto Nisman, frente a la puerta de la UFI-AMIA. Junto a él, también estuvieron presentes Germán Moldes y Federico Andahazi.

En un día como hoy, hace dos años, la Argentina recibía una noticia que la conmocionó y que, una vez más, puso a nuestro país en las primeras planas de los diarios del mundo.

Un fiscal de la Nación, el que investigaba el crimen colectivo más grande de nuestra historia, apareció muerto con un disparo en la cabeza un día antes de ir al Congreso de la Nación a explicar los motivos de una denuncia de dimensiones gravísimas que él había hecho.

El país quedó paralizado por la magnitud de lo que estaba ocurriendo y que nadie podrá explicar, ni aun los que debían dar explicaciones de lo que había pasado.

Los que tenían la obligación de decirle a los argentinos y al mundo qué había sucedo y por qué había sucedido, pasaron del suicidio al asesinato en 24 horas y cuando se dieron cuenta de que hablar de asesinato era políticamente inconveniente, volvieron a la teoría del suicidio.

Vimos el grotesco espectáculo que daban los que tenían que investigar lo que había pasado, cuando hicieron todo lo posible para contaminar el lugar del hecho en vez de preservarlo.

Tampoco entendíamos por qué los que tenían la obligación de cuidar al fiscal estaban haciendo cualquier cosa menos lo que tenían que hacer.
Pasaron dos años desde ese día y hasta hoy la justicia todavía no dio su veredicto de cómo murió el fiscal Alberto Nisman, aunque la sociedad argentina y todos los que lo conocimos coincidimos en sentir que no se suicidó.

Tanto yo como otros familiares de víctimas del atentado a la AMIA conocimos al doctor Nisman, producto del trabajo que estaba haciendo.
Teníamos mucho contacto con él en su función de fiscal de la causa AMIA y la nuestra de familiares de víctimas.

En el marco de su trabajo, tuvimos con él coincidencias y disidencias. Cuando no estábamos de acuerdo en algo teníamos en claro que estábamos discutiendo con el fiscal de la causa, no con un enemigo al que había que desautorizar porque no coincidía con nuestras opiniones.
Del trato que tuvimos con él, nos queda el recuerdo de las dos cosas que lo guiaban por la vida y que se podían observar a simple vista, su obsesión cuando hablaba de sus hijas y su pasión por la causa AMIA.

En lo personal, me queda grabada la última conversación telefónica que tuvo con el doctor Nisman. Me llamó al día siguiente de haber hecho la denuncia contra la ex presidenta para consultarme algo y cuando le respondí, recuerdo lo que le pregunté y cuál fue su contestación.
Le dije: “Alberto, ¿cómo estás? ¿Sabés dónde te metiste? Y la respuesta fue: “Estoy bien, estoy mejor que nunca y si no hubiese hecho lo que hice, no podría mirar a los ojos a mis hijas de acá en adelante”. Esa era la convicción que tenía el doctor Nisman.

Su muerte fue analizada fundamentalmente desde el plano institucional y político pero muy poco desde lo humano. Es lógico que haya sido por la significación que tuvo su magnicidio. Muy pocos tuvimos la oportunidad de expresarla desde el plano humano y creo que es el momento de decirlo en público. Falleció una persona que tenía dos hijas que, a partir de esa tragedia, no pueden disfrutar de su papá como lo hace cualquier chico y que están transitando por la vida sin que los que tienen la obligación de explicarles cómo murió su papá, lo puedan hacer.

Chicas: su papa les dejó un legado muy grande porque dio su vida por lo que estaba investigando y eso debe llenarlas de orgullo a pesar de la tragedia. Ustedes pusieron en la tumba de su papá una placa que habla de su valentía y eso es una gran verdad, nadie dudo nunca de su valentía. Iara y Kala, lleven orgullosas el apellido que tienen aunque todos sabemos que la herida nunca va a cicatrizar.

En el plano institucional vemos que la denuncia del doctor Nisman por fin se va a poder investigar. Todos recordamos las cosas que se hicieron desde el poder político para que esta denuncia no se abra y también lo que se intentó hacer para que el absurdo memorándum de entendimiento con Irán no fuera declarado inconstitucional.

Los que tomaron esas decisiones nos llenaron de vergüenza a los argentinos y pusieron a nuestro país en el peor de los lugares frente al mundo. El desprestigio en el que se vio envuelto nuestro país no les importó, lo único que sí les importó era proteger su propia espalda, no lo lograron.

Con respecto a la denuncia del doctor Nisman contra la ex presidenta y otros funcionarios y allegados al poder político, todos los que luchamos para lograr que esa denuncia se abra no estamos imputando ni condenando a nadie, solo pedimos que se investigue. Si la justicia determina culpabilidades que aplique todo el rigor de la ley y si no, el hecho de haber sido investigada va a ser un mensaje de que en Argentina ningún poderoso está por encima de la ley.

Lo que no podemos entender, aunque no somos ingenuos, es que, si alguien no tuvo nada que ver en la comisión de ningún delito de los que Nisman denunció, por qué existió tanta presión política para que la denuncia no se investigue.

Por otra parte, aunque no me corresponde como papá de una víctima entrar en ninguna consideración política fuera del reclamo de justicia, me sentí agredido como muchos argentinos al leer expresiones irónicas y desubicadas de la señora ex presidenta de la Nación, realizadas en las redes sociales, sobre la decisión de la Cámara de Casación de abrir la denuncia de Nisman.

Señora ex presidenta, quisiera utilizar un tono distinto y más apropiado del que usted usó, ya que el tema no da para ironías, pero solo me sale decirle que a usted nadie la acusa por lo que pasó hace 22 años y medio, sino por lo que hizo hace cuatro años, y por otra parte, si alguien la acusa por la muerte de Kennedy, quédese tranquila que todos los argentinos la vamos a defender.

También corresponde analizar el comportamiento de algunos con respecto a los encubrimientos que hubo en las investigaciones del atentado a la AMIA, que el fiscal Nisman también denunció. Es muy importante el trabajo que hicieron y hacen muchos para lograr sentar en el banquillo de los acusados a quienes pusieron palos en las ruedas en todos estos años y que se los juzgue por encubrimiento como corresponde. Pero es muy curioso observar que los que ponen tanto empeño en eso, no lo hagan de la misma manera frente al intento de encubrimiento que representó la decisión política de firmar el memorándum con irán. Parece que hay encubrimientos malos y encubrimientos buenos, según sean quienes decidieron unos u otros.

Por eso, todos los que usaron la causa amia para lograr algún rédito político nunca pudieron digerir la denuncia por encubrimiento por la cual Nisman está muerto.

Hoy, las causas por la denuncia que hizo Nisman y la que investiga su propia muerte están transitando el camino que hubiesen tenido que recorrer desde hace dos años. Aunque se perdieron esos dos años, esperemos que la impunidad no le gane a la verdad, como sucede en las causas AMIA y Embajada.

Como dicen sus colegas fiscales y todos los que luchan para que se sepa la verdad en esas causas, Nisman habría muerto en vano si no se abría la causa de su denuncia y la justicia quedaría en deuda con el país si no determina como murió.

Estamos acá para reclamar que la muerte de Nisman no haya sido en vano y para que la justicia determine claramente cómo murió.
Dentro del pobre espectáculo que estamos viendo de cómo se conduce el Ministerio Público Fiscal, hoy tenemos nuevos fiscales a cargo de la causa AMIA. No vale la pena criticar el nombramiento de los fiscales que hoy están a cargo partiendo de ver quién los nombró, sino controlar y reclamar que hagan todo lo que les corresponda hacer para que lo más pronto posible podamos avanzar en pos de la verdad.

Si hacen las cosas bien, los vamos a apoyar porque corresponde que así sea.

Señores fiscales: sepan que están continuando y ojalá puedan mejorar la tarea que los asesinos de Nisman no dejaron que él siga haciendo. Que no les tiemble el pulso si tienen que acusar a algún poderoso si las investigaciones así lo determinan. Está en ustedes hacer todo lo que corresponda para que los argentinos algún día podamos decir que la sangre de los que murieron en la AMIA y la del doctor Nisman no fue inútilmente derramada. Que así sea.

Muchas gracias.

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