Medio Oriente

Cien presos palestinos abandonan la huelga de hambre

AJN.- Por Roxana Levinson, corresponsal en Israel. Cien presos de seguridad palestinos decidieron anoche abandonar la huelga de hambre que cumplían desde principios de semana. Un grupo israelí de extrema derecha realizó una gran barbacoa junto a los muros del patio del Penal Ofer, para “quebrar el espíritu” de los presos en huelga de hambre.

Cien presos de seguridad palestinos decidieron detener la huelga de hambre convocada a principios de esta semana por el terrorista palestino Marwan Barghouti. El Servicio Penitenciario informó que estos presos volvieron a consumir alimentos y que en otros casos encontraron sal y azúcar consumidos por algunos de quienes estaban en huelga.

En el Servicio Penitenciario interpretan este hecho como una primera grieta en la iniciativa y esperan que más presos palestinos se sumen, aunque por el momento hay más de 1.000 cumpliendo la huelga de hambre.

El Servicio Penitenciario realizó varios traslados de presos a otros penales, incluyendo a Marwan Barghouti y otros considerados líderes entre los reclusos y en algunos casos fueron aislados.

De acuerdo con el ministro de Seguridad Pública, Guilad Erdan, la huelga se basa en motivos políticos, y está dirigida por el ex líder del grupo terrorista Tanzim, Marwan Barghouti. “La huelga impulsada por Barghouti obedece a motivos políticos internos palestinos y por lo tanto incluye demandas poco razonables con respecto a las condiciones de los presos. He dado instrucciones al Servicio Penitenciario Nacional que haga todo lo posible para manejar esta situación dentro de los muros de la prisión, y a la Policía que esté preparada para dar toda la ayuda necesaria al Servicio Penitenciario ante cualquier situación extraordinaria que pudiera presentarse”, señaló Erdan.

Por otra parte, un grupo de integrantes del partido de extrema derecha israelí Unión Nacional, realizó una barbacoa junto a los muros del patio externo de la prisión Ofer, en la Margen Occidental. Según los organizadores, el objetivo era “celebrar la huelga de hambre y quebrar el espíritu y la moral de los huelguistas”.

El grupo señaló que “los presos disfrutarán oliendo el humo y sufrirán por el olor de la comida, tras lo cual les mostraremos que no nos doblegaremos ante sus caprichos”.

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