septiembre 21, 2017

Directora de emprendimiento en Uruguay: “Israel te da libertad de pensar, pero también todas las herramientas técnicas”

AJN.- Así lo aseguró la directora del Departamento de Emprendedurismo del Consejo de Educación Técnico Profesional de Uruguay, Virginia Figueroa, en una entrevista con AJN tras su visita a Israel. “Hay que llevar este tipo de viajes a otros países, romper todas las barreras y difundirlo de una forma mucho mayor”, afirmó.

La directora del Departamento de Emprendedurismo del Consejo de Educación Técnico Profesional de Uruguay, Virginia Figueroa, dialogó con la Agencia AJN sobre su reciente viaje a Israel, en el cual pudo dimensionar la magnitud de sus empresas tecnológicas y de las actividades productivas en relación con la innovación. “Queremos que la gente aplique a estas becas y que, a su regreso, pueda contagiarle lo aprendido a otros y extender esa cultura israelí que te brinda todo para hacer cambios desde tu lugar”, resaltó.

El gobierno de Israel pone a disposición un vareado listado de cursos en diferentes áreas para que los profesionales puedan formarse en Israel, a pesar de no pertenecer a la comunidad judía, como es el caso de Figueroa.

-¿Cómo surgió la oportunidad de viajar a Israel?
Con el Departamento de Emprendedurismo del Consejo de Educación Técnico Profesional estamos desde 2009 llevando adelante el fortalecimiento de la cultura emprendedora en nuestros jóvenes que, consideramos nosotros, son los que tienen la posibilidad de hacer un cambio en nuestra sociedad y nuestra cultura. En marzo de 2016 quedé seleccionada entre 200 participantes en Uruguay para hacer un curso de desarrollo empresarial que lo estaba dando MASHAV. Allí tuve un primer acercamiento a lo que era la cultura emprendedora de Israel, recibimos muchas herramientas. Posteriormente se formó un grupo con los mismos compañeros que hicimos el curso y llevamos adelante una aplicación que fuera como una ventana única al nivel del sistema emprendedor uruguayo y la presentamos en el Ministerio de Energía. Nosotros habíamos identificado que en Uruguay es una gran carencia que la persona que quiere emprender le cueste tanto llegar en tiempo y forma al formato adecuado para el tipo de negocio que tiene. Con el grupo nos pusimos en contacto con la Embajada de Israel en Uruguay, la cual nos propuso hacer un proyecto para presentar. Ante esto, una amiga con la que compartía el proyecto me propuso que viajemos a Israel para informarnos más. Así que en febrero de este año viajamos y visitamos algunos centros de emprendedurismo, polos tecnológicos, y así recibimos el apoyo de Guillermo Levington, que nos llevó a visitar distintos centros para tener una idea de cómo era el sistema emprendedor.

-¿Tuvo la posibilidad de dimensionar lo que son las empresas tecnológicas en Israel?
En los 12 días que estuvimos viajamos a Haifa para reunirnos en el centro de MASHAV y les llevé material nuestro. Una forma de intercambio ya que mi idea era recabar materiales para hacer nuestro proyecto y ver la posibilidad de traer a Uruguay capacitadores de Israel.
Esa primera instancia fue muy rica porque, si bien visitamos pocos lugares, pude tener una gran dimensión de lo que eran las actividades productivas en relación con la innovación, al desarrollo empresarial. Tomamos en seguida contacto con los ingresos per cápita que tienen, a pesar de no tener ningún recurso natural. La poca cantidad de años que tienen de vida y todo lo que han construido en una zona desértica o semi árida. Me sentí como en casa porque podía hablar y me entendían. La cultura uruguaya es muy arraigada en el paternalismo, es decir, no hay una educación para que uno gestione y se posicione. Te podes preparar muy bien técnicamente pero para sólo para emplearte. Falta la otra parte que es saber instrumentarse para poder gestionar ese valor.

-A pesar de que Israel es un país en conflicto, ¿se sintió segura?
Absolutamente. A veces íbamos al centro a las 10 de la noche y caminábamos con total naturalidad. Allá están las 24 horas, los 365 días pendientes de una situación crítica porque es lo que sucede. En los países vecinos hay una intención de quebrar ese estado de armonía, pero yo nunca sentí inseguridad. La clave está en que ellos lo viven con naturalidad y no con un estrés emocional.

-¿Pudo explicarles a sus amigos en Uruguay el fenómeno de esta experiencia?
Sí, incluso en Uruguay presenté un informe a las autoridades de la educación, en mi caso es el presidente de Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública de Uruguay (CODICEN), Wilson Netto, y también lo elevé al Programa de Administración, Comercialización y Servicios. Posteriormente surge una posibilidad de una beca para formarme en emprendimiento innovador y pude viajar nuevamente a Israel. En este viaje tuve la posibilidad de ir a muchos más centros de microemprendimiento. Cuando se ven estas grandes dimensiones entre Israel y Uruguay, empieza a crecer la duda de por qué nos cuesta tanto llevar adelante un país con más provecho. No solo desde el punto de vista tecnológico, pero también hay que aplicar la tecnología al desarrollo de los emprendimientos que ya son productivos en Uruguay, pero hay que llevarlos a otro nivel. Es decir, que los microemprendedores se puedan gestionar de tal forma que estén en el medio y que no sean absorbidos por multinacionales.

-¿Considera que estos viajes deberían realizarse también en otros países de Latinoamérica?
Definitivamente. Sin duda lo recomendaría. Opino que hay llevarlo a otros países, romper todas las barreras y difundirlo de una forma mucho mayor. En Uruguay, por ejemplo, tendría que realizarse una actividad puntual. En todos los lugares donde voy hablo de esto como un agente motivador, no encuadrarlo como publicidad.

-¿Qué pudo llevarse de su viaje a Israel? ¿Considera que algo de todo lo visto y aprendido podría aplicarse en Uruguay?
Entre todos los que fuimos y los que ya han ido, quiero destacar el intercambio cultural con otros países, incluso había compañeros de África con los que todavía seguimos conectados, y eso te enriquece muchísimo. Te dimensiona la parte humana. Lo que nosotros queremos es que la gente despierte a las oportunidades, que aplique a estas becas, que vaya, se involucre, estudie, se prepare, y que cuando vuelva a su país pueda contagiárselo a otros y extender esa cultura israelí que te da todo para que vos puedas trabajar, independizarte, hacer cambios desde tu lugar. Israel te da libertad de pensar, pero también todas las herramientas técnicas. Nos mostraron todo, no se privaron de nada. No se puede explicar con palabras la riqueza que te da este viaje. Su disciplina es un factor muy importante para el desarrollo de las startups, la perseverancia constante. Nosotros pensamos pero hacemos muy poco. Allá se piensa y se hace todo el tiempo. Aprenden de su fracaso y lo vuelven a hacer.

  • facebook
  • googleplus
  • twitter
  • linkedin
  • linkedin

Dejá tu comentario