Israel

El Rabino del Kotel instó a “transmitir el legado judío” durante Pésaj

AJN.- “Debemos hacer todo lo posible para que sus niños sean como el hijo sabio y no -D’s libre- los otros de la Hagadá y explicarles acerca de la eternidad del Pueblo de Israel y sus valores y del deber de preservar la identidad judía para que permanezca sagrada y pura”, remarcó Shmuel Rabinowitz, desde Jerusalem, en una entrevista exclusiva con la Agencia Judía de Noticias (AJN).

En la víspera del comienzo de la festividad de Pesaj, la Pascua judía, el rabino del Kotel Hamaarabí (Muro Occidental), Shmuel Rabinowitz, recomendó desde Jerusalem, en una entrevista exclusiva con la Agencia Judía de Noticias (AJN), “aprovechar estos días para transmitir el legado judío a la próxima generación, hacer todo lo posible para que sus niños sean como el hijo sabio y no -D’s libre- los otros de la Hagadá y explicarles acerca de la eternidad del Pueblo de Israel y sus valores y del deber de preservar la identidad judía para que permanezca sagrada y pura”.

La Hagadá es el libro que se lee en el Seder (cena ritual) que en Israel se realiza en la primera noche de Pesaj y en la Diáspora, en las dos iniciales.

El mismo relata la historia previa, concomitante e inmediatamente posterior al Éxodo de la esclavitud en Egipto a la libertad, con citas bíblicas, relatos talmúdicos y alegorías como la de los cuatro hijos, que reflejan los diversos tipos de judíos que existen, desde el sabio, que se interesa y enorgullece por su identidad, hasta el malvado, que se siente excluido de su pueblo, además del simple, que sabe poco acerca de su judeidad, y el que no sabe preguntar y es directamente ignorante, pero todos ellos preguntan acerca de Pesaj, su historia y su legado.

En ese sentido, para Rabinowitz esta festividad significa “educación y libertad”.

Esto es, “la transmisión a la futura generación, mis hijos, del glorioso legado de mi padre, mi abuelo y todas las generaciones que me precedieron, y la libertad espiritual: tras la salida de Egipto recibimos los valores y la Torá, que nadie pudo quitarnos aun cuando después atravesamos difíciles exilios, terribles persecuciones y una terrible Shoá; con ellos sobrevivimos y triunfamos”, resumió.

El rabino del Kotel explicó a AJN que en Pesaj se vive allí “una atmósfera de santidad” y que si bien “Jerusalem siempre es sagrada, en una festividad lo es más”.

“Aunque mucho deseamos celebrar Pesaj como está prescripto y realizar el sacrificio pascual” en el Tercer Templo, que será reconstruido tras la llegada del Mashíaj (Mesías), mientras “ello no se pueda, todos vienen a Jerusalem para mantener el recuerdo de la peregrinación como en aquellos días en que existía”, contó.

“Pesaj y Sucot (la Fiesta de las Cabañas) son festividades en las cuales el Kotel se recubre de fiesta y cientos de miles de personas peregrinan para orar y recibir fe de las sagradas piedras” del Muro, agregó Rabinowitz.

Una de las responsabilidades del Rav Hakotel previo a Pesaj es sacar los mensajes que los visitantes dejan allí.

“Los papelitos donde una persona escribió su oración al Creador del mundo no se tiran, los recogemos y enterramos en la tierra, como los libros sagrados desgastados, y debemos hacerlo para que otros también puedan dejar notas en las rendijas del Kotel”, aclaró.

Finalmente, el rabino del Kotel Hamaarabí, Shmuel Rabinowitz, deseó “a todos Jag Casher Vesameaj (una festividad casher y feliz) y una fiesta de verdadera libertad”.

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