August 23, 2017

Reporte de Medio Oriente de AJN

AJN.- Por Roxana Levinson, corresponsal en Israel. Esta semana se cumplieron 6 años del inicio de la guerra que desangra a Siria, un comienzo que nadie recuerda y un final que nadie vislumbra. Los países árabes presionan para asumir la dirección de la UNESCO, en Líbano una iniciativa del gobierno pone en evidencia la discriminación a la hora de otorgar la ciudadanía, y más.

Siria, 6 años después

Todos los superlativos caben cuando se trata de la violencia que ha desgarrado y destroza Siria hasta este mismo instante. Más allá de las cifras – que en sí mismas son escalofriantes – la tortura, degradación, deshumanización, el desplazamiento, la hambruna, las armas convencionales y químicas, la muerte a cada instante y a cada paso, conforman la historia de la masacre de la población siria en estos últimos 6 años. A tal punto que, el hecho de que una población tenga agua potable se ha convertido en noticia.

No son muchos los que recuerdan – 6 años después – cómo comenzó la tragedia que azota a Siria y su población. Fue en plena “Primavera Árabe”, cuando un grupo de adolescentes pintó en la pared de la escuela la frase “Es tu turno, doctor”, en referencia a Bashar al Assad, que es oftalmólogo y a que pronto llegaría también a Siria el efecto dominó de las protestas populares que ya habían derrocado a varios gobernantes que se creían inamovibles y eternos.

Los jóvenes fueron arrestados y torturados y la gente salió a la calle. En las primeras demostraciones las fuerzas de seguridad reprimieron y mataron manifestantes y las protestas se extendieron a todo el país.

En una segunda etapa se formaron los grupos opositores armados, pero – a medida que las fuerzas seculares del Ejército Libre Sirio fueron perdiendo terreno – entraron en escena, principalmente el entonces denominado Frente al Nusra y la Organización Estado Islámico. Se formaron milicias y alianzas y también miles de extranjeros se sumaron, en especial a Isis. Mientras tanto, los grupos rebeldes siguieron creciendo y obteniendo armamento, y apoyo de países como Arabia Saudita, Qatar, Turquía, y en algunos casos de Estados Unidos.

Desde el punto de vista de Bashar al Assad, la ayuda de sus aliados fue decisiva. En primer lugar, de Irán y de la organización libanesa Hezbollah – el eje chiita – y en una etapa posterior, también de Rusia.  Pero el último año parece haber sido el punto de inflexión en esta guerra civil, el momento en que Assad salvó su pellejo, al menos mientras sirva a los intereses de Moscú.

Siria – lejos de la guerra civil por cuentas pendientes internas – es el gran campo de batalla en el que se juegan los intereses de potencias, países vecinos o interesados, grupos étnicos y tribus, sunitas y chiitas.  El sangriento conflicto sirio está cambiando incluso a Europa, con la ola de refugiados, que también es aprovechada por agrupaciones radicales que lograron infiltrar el terrorismo yihadista al continente.

A seis años del comienzo de la guerra y la masacre en Siria, es cada vez más pequeña la porción del planeta que no está involucrada, directa o indirectamente, en el conflicto. Por eso, cabría preguntarse cómo es posible que tantos factores -con intereses similares o encontrados, algunos efectivos, otros no tanto – no hayan logrado hasta ahora encontrar una solución a esta tragedia. El problema es que, en esta pregunta está la respuesta.

UNESCO renueva sus autoridades, los países árabes pugnan por el control del organismo

UNESCO, la organización de Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura, anunció los 9 nueve candidatos a suceder a su actual directora general, Irina Bokova. El proceso de elección finalizará en noviembre, cuando se realice la próxima asamblea general de la institución, en la cual será tomada la decisión.  En la lista de posibilidades hay 4 candidatos árabes.

De acuerdo con el diario libanés The Daily Star, “comentaristas en la región han advertido que la elección de un candidato árabe para ocupar el cargo estimulará nuevas divisiones en UNESCO, que con frecuencia se ha encontrado siendo utilizado como escenario para las disputas políticas entre Israel y las naciones árabes”.

La organización cultural de la ONU sufrió un golpe significativo en 2011, cuando Estados Unidos recortó su financiamiento luego de que un voto impulsado por países árabes y bajo presión de su lobby, admitió a Palestina como un estado miembro, lo cual provocó la colérica reacción de Israel. Dicha medida representó una mengua del 22 por ciento de la financiación total de la UNESCO.

Como se recordará, el año pasado, la junta ejecutiva de la UNESCO aprobó una resolución que niega la conexión histórica judía con los lugares sagrados en Jerusalem.

Pero los países árabes aseguran que es su turno de dirigir el organismo. En este sentido, señalan que la UNESCO tuvo jefes europeos, asiáticos, africanos y norteamericanos, pero nunca un árabe, desde que la organización fue fundada en 1945, después de la Segunda Guerra Mundial, para promover la paz mundial a través de la cultura.

Egipto está haciendo lobby en forma abierta e intensa por su candidata, la exministra egipcia de Familia y Población, Moushira Khattab, que en 2009 perdió la elección anterior frente a la actual directora general, Irina Bokova, quien se retira después de dos mandatos. En declaraciones a la agencia de noticias France Presse, Khattab defendió firmemente su candidatura y dijo que la historia de Egipto de diálogo con Israel lo coloca en una posición única para restaurar situaciones y “curar heridas” dentro de la organización.

“No hay que olvidar que nosotros empezamos la paz con Israel”, dijo Moushira Khattab desde El Cairo, en referencia al acuerdo bilateral de paz de 1979, que lo convirtió en el primer Estado árabe que reconoció oficialmente a Israel.

Los otros candidatos árabes son: Hamad bin Abdel-Aziz al-Kawari de Qatar, Saleh al-Hasnawi del Líbano y la libanesa Vera al-Khoury Lacoeuilhe. También integran la lista el ex vicepresidente de Guatemala, Juan Alfonso Fuentes Soria, Pham Sanh Chau de Vietnam, Polad Bulbuloglu de Azerbaiyán, Qian Tang de China y la ministra de Cultura de Francia, Audrey Azoulay.

Azoulay es considerada una candidata con grandes posibilidades, no sólo porque la sede de la UNESCO se encuentra en París sino también porque su nombramiento cuenta con el respaldo del presidente francés, François Hollande.

CULTURA Y SOCIEDADES

EMIRATOS ÁRABES UNIDOS: Primera mezquita ecológica e inteligente

En Emiratos Árabes Unidos se está construyendo la primera mezquita ecológica e inteligente y, según las autoridades, estará ubicada en la zona de Ras Al Khaimah’s Muairidh y será inaugurada muy pronto.
Hisham Al Refaei Al Mansuri, supervisor del proyecto, declaró al diario Khaleeji Times que “los parlantes dentro de la mezquita se encenderán automáticamente en el momento en que el Imam se ubica sobre la alfombra para las oraciones principales, y más tarde se apagará al final de la oración. Las luces de la mezquita son alimentadas por energía solar y se encienden automáticamente dependiendo del tiempo de las oraciones y el número de feligreses”.

LÍBANO: Una nueva iniciativa de la Cancillería pone de relieve la discriminación a la hora de conceder la ciudadanía libanesa

El Ministerio libanés de Relaciones Exteriores lanzó una campaña dirigida a los descendientes de hombres libaneses que abandonaron el país hace casi 100 años para solicitar la ciudadanía. Mientras tanto, las mujeres libanesas casadas con hombres extranjeros todavía no pueden pasar la ciudadanía a sus hijos y deben tramitar constantemente permisos de residencia. Tampoco los palestinos que viven en Líbano tienen derecho a su ciudadanía.

En cuanto a esta iniciativa, en el sitio web del ministerio explican:
“El Programa de Nacionalidad Libanesa es una iniciativa lanzada por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Emigrantes para que las personas de ascendencia libanesa de todo el mundo soliciten la nacionalidad libanesa y se beneficien de sus derechos comerciales, financieros, consulares, personales, sociales y políticos dondequiera que se encuentren. En particular, esta iniciativa es relevante para las grandes comunidades libanesas de diferentes países del mundo”.

Esta difusión masiva a personas que efectivamente tienen muy poca conexión con el Líbano y que son vistas como quienes han hecho contribuciones mínimas a la sociedad provocó una ola de reacciones negativas y rechazo en la sociedad. Elloo se debe, principalmente, al hecho de que bajo la ley actual las mujeres libanesas no pueden transmitir la nacionalidad a sus hijos, y por lo tanto, que se otorgue ese derecho a los extranjeros, a quienes están completamente alejados, es visto como enormemente injusto. Además, hay actualmente más de 450.000 refugiados palestinos que viven en el Líbano y a los que el país no les otorga su nacionalidad, aunque la mayoría ellos nunca salieron del país.

El enfado y la furia se vieron con claridad en las redes sociales. Una internauta, Mona Fawaz, escribió en Facebook: “El Ministerio de Relaciones Exteriores está buscando a los descendientes de hombres inmigrantes libaneses que pudieron haber dejado el Líbano hace 100 años y no legaron su nacionalidad a sus hijos porque necesita corregir esta injusticia …. mientras mis niños que nacieron y crecieron en Líbano (y el hijo de toda otra mujer libanesa que se casó con un extranjero) no tienen derecho a reclamar la ciudadanía libanesa como reconocimiento de sus contribuciones reales y a su presencia en esta sociedad. No es que lo estemos descubriendo ahora, perdemos horas haciendo permisos de residencia para nuestros hijos y familias y sabemos que nuestros hijos siempre serán tratados por este Estado como extranjeros, pero este anuncio simplemente pone la situación a la vista. Es una repugnante mezcla de patriarcado, sexismo y contundente discriminación de género”.

 

  • facebook
  • googleplus
  • twitter
  • linkedin
  • linkedin

Dejá tu comentario