septiembre 19, 2017

UNESCO secuestrada. Por Marcos Peckel

La infame resolución adoptada por el Comité Ejecutivo de UNESCO borra de un plumazo el vínculo del pueblo Judío con el Muro de los Lamentos y el Monte del Templo en Jerusalem, y le causa enorme perjuicio a la organización. Se entiende que un organismo de Naciones Unidas no pueda ser mejor que la suma de sus partes pero descender hasta quedar por debajo de lo peor de lo peor marca un nuevo hito.

  • por Victoria
  • 27 octubre, 2016
  • Colombia

Se entiende que un organismo de Naciones Unidas no pueda ser mejor que la suma de sus partes pero descender hasta quedar por debajo de lo peor de lo peor marca un nuevo hito. Para comenzar, constituye una insoportable afrenta que el Embajador de Sudán cuyo presidente es prófugo de la Corte Penal Internacional, esté compartiendo mesa con embajadores de países respetables, pero que sea éste quien presenta una moción de resolución, cualquiera que esta sea, cruza los límites de la mínima decencia que debe aparentar una organización que tiene como misión “salvaguardar el patrimonio histórico, educativo y cultural de la humanidad”.

La infame resolución adoptada por el Comité Ejecutivo de UNESCO que borra de un plumazo el vínculo del pueblo Judío con el Muro de los Lamentos y el Monte del Templo en Jerusalem le causa enorme perjuicio a la organización, máxime cuando además del genocida sudanés, fue secundada por regímenes dictatoriales que han enviado a las mazmorras o a la horca a defensores de derechos humanos, periodistas, educadores, estudiantes y líderes religiosos.

Desde que Palestina fue admitido como miembro pleno de UNESCO se ha dedicado a promover resoluciones que buscan deslegitimar a Israel y reescribir la historia de los lugares sagrados de la región, secuestrando así la agenda de un organismo que debe promover la convivencia, no el odio. De esta manera Palestina logra alienar a países que están perdiendo la paciencia con esa actitud destructora como ocurrió con la resolución de marras que no contó con el voto favorable de India, Sri Lanka, Albania, España, Francia, Suecia y varios más, otrora incondicionales con Palestina, por no mencionar la debacle diplomática que ha significado para México y Brasil haberla apoyado. Un verdadero tiro en el pie pues fue Palestina la inspiradora de esta resolución que constituye un ultraje al pueblo judío, tergiversa la historia y envalentona a los extremistas, por lo que ha sido repudiada por la Secretaria General de UNESCO Irina Bukova y el entrante Secretario General de la ONU Antonio Guterres.

El devenir histórico del Monte del Templo sigue la cronología de las tres religiones monoteístas nacidas en Oriente Medio. Evidencia bíblica, arqueológica y documental atesta que el Monte del Templo -Har Habyit- fue el lugar más sagrado de los templos judíos tanto el primero construido por el Rey Salomón, circa 900AC, como el segundo construido y reconstruido en distintas épocas tras el retorno de los judíos del exilio de Babilonia. El segundo templo fue destruido por legionarios romanos en el año 70 bajo el comando del general Tito en cuyo arco, en el foro romano, aparece grabado el candelabro judío transportado desde el Templo a Roma dando comienzo al exilio del pueblo Judío. Corroborando el Antiguo Testamento, la narrativa cristiana hace varias menciones al templo judío de Jerusalem.

Fue en el Siglo VII DC cuando Jerusalem es ocupada por conquistadores provenientes de Arabia al mando de Omar bin Khattab tercer califa del Islam. Años después durante la dinastía islámica de los Omeyas se construyen el Domo de la Roca y la Mezquita de Al Aqsa en lo que los musulmanes llamarían Haram Al Sharif, en el mismo lugar donde quedaba el templo judío.

Esa es la historia y la misión de UNESCO es preservarla. Resoluciones espurias que buscan alterar el pasado socavan in extremis la credibilidad del organismo y crean antecedentes nefastos para que personajes de todos los pelambres busquen hacer lo mismo; acomodar la historia a sus mezquinos intereses políticos.

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