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Coronavirus/Israel. Entrevista al profesor Dan Peer, líder de un equipo que trabaja a contrarreloj en una solución

Agencia AJN (por Martín Klajnberg, especial desde Israel para AJN).- En una entrevista exclusiva con AJN, el profesor e investigador israelí está trabajando en colaboración con una empresa asociada en Alemania en una cura para la pandemia. Además de una vacuna para tratar a los infectados, diseñaron un aerosol que bloquea la entrada del virus e impide que ingrese al cuerpo.

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Agencia AJN (por Martín Klajnberg, especial desde Israel para AJN).- Israel ha demostrado estar a la vanguardia en la lucha contra el coronavirus, y ha captado la atención de todo el mundo gracias a los avances desarrollados en sus laboratorios y universidades. Sin embargo, lo que realmente centró las miradas en el pequeño país de Medio Oriente es la esperanza de encontrar una cura a la pandemia que devuelva la normalidad a la vida diaria. Dan Peer es profesor e investigador de la Universidad de Tel Aviv, donde preside el Centro de Investigación de Biología del Cáncer y es director del Laboratorio de NanoMedicina de Precisión en la misma universidad, define a los israelíes como “solucionadores de problemas“, y está trabajando en una vacuna junto con sus socios en Alemania y Estados Unidos. En diálogo con la Agencia AJN, detalló los progresos en su investigación, a la vez que se mostró optimista ante la reacción de Israel ante la enfermedad.

“No importa solo descubrir una solución, sino que hay que probarla y ver que funcione”, explica Peer, quien estudió Bioquímica en la Universidad de Harvard y desde hace años se enfoca en la lucha contra el cáncer. Su intención, y la del equipo que conduce, de más de 30 integrantes de diversas disciplinas, desde físicos hasta ingenieros, es lograr editar el genoma humano usando nanotecnología para manipular la reacción del cuerpo a la enfermedad. Al estallar la pandemia del COVID-19, parte del grupo de trabajo se dedicó a enfocar este mismo concepto en diseñar una solución. Si bien falta un tiempo para que este tratamiento pueda aplicarse, se muestra optimista y asegura que el suyo es “un enfoque diferente”, que involucra, además de una vacuna para tratar la infección, a un aerosol que bloquee la entrada del virus.

AJN- Usted dirige un equipo que trabaja con las células y sus mecanismos de defensa. ¿Están trabajando en alguna solución concreta para el coronavirus?
DP- Sí. En este momento estamos con dos proyectos. El primero de ellos trata de cerrar la puerta de entrada del virus. Mediante un aerosol, se usan moléculas de ácido ribonucléico (ARN) que pueden regular las vías respiratorias. Estas moléculas en aerosol bloquean la entrada y el virus no puede ingresar al cuerpo. La ventaja que tiene es que previene el corona, pero cualquier tipo de corona. Ahora tenemos el COVID-19, pero en un futuro pueden aparecer, y seguramente aparezcan, otros virus del mismo tipo. Frena a cualquier virus que use esa misma vía de entrada.

AJN- ¿Y el segundo proyecto?
DP- La otra estrategia va a empezar a testearse en el laboratorio la semana próxima, en colaboración con una compañía alemana, BioNTech, y una estadounidense, Pfizer. Es una vacuna, pero tiene un enfoque diferente a lo demás que se está probando.

AJN- ¿Cuál sería ese enfoque?
DP- Consiste en “inundar” al cuerpo con proteínas. El ARN mensajero hace que esas proteínas se instalen en el sitio indicado para que el virus, ya alojado en el cuerpo, crea que son la puerta de entrada. Se crea una especie de señuelo, una simulación para “engañar” al virus, que ataca a esas proteínas en lugar de a las células. Es una manera rebuscada de tratar la enfermedad, pero creemos que efectiva.

AJN- ¿Cuáles son los próximos pasos si esto funciona? ¿Cuándo podría estar disponible?
DP- De acá a un año podría comenzar a aplicarse, si el ensayo sale bien. Están en etapa temprana. Estamos trabajando en la combinación de nanotecnología, ARN y drogas en aerosol. Estamos tratando de combinar tres enfoques diferentes en una sola estrategia, donde el objetivo es la prevención, pero también tratar a alguien que ya se haya infectado.

AJN- Una de sus especialidades y parte de la investigación que dirige tiene que ver con la inmunología. ¿Qué opinión le merece esta pandemia del coronavirus?
DP- Creo que es otro virus. Tomó a todos por sorpresa, pero creo que no es “súper” peligroso. Sin embargo, es muy infeccioso, por lo que la gente debe cuidarse. La población más joven está más segura, pero no solo los niños. En Israel, el promedio de edad de las víctimas es de 82 años. La gente debe tener cuidado, y en ese sentido son buenas las medidas que está tomando el gobierno.

AJN- ¿Qué opina de las medidas en concreto y de la reacción de Israel ante el virus?
DP- Las primeras medidas ya fueron buenas. Creo que gracias a eso ahora se está en una posición de abrir un poco, y el gobierno está de a poco llevándolo a cabo. No se pueden abrir los vuelos, no se puede abrir al turismo, pero dentro de una o dos semanas probablemente sea prudente retomar las actividades. Hay que considerar que aquí en Israel pronto comenzará el verano, y el virus está más presente en el invierno, porque ataca las vías respiratorias. Todos esperamos, incluído el gobierno, que entrado el verano tendremos cada vez menos casos.

AJN- Entonces, usted está de acuerdo con la decisión de comenzar la reapertura de la economía…
DP- Yo creo que no hay otra alternativa. Es un balance entre la economía y la salud. Si no se abre, es probable que comience a crecer la tasa de suicidios, porque la gente no tiene para comer, o por estrés causado por los problemas financieros. Por eso creo que no hay alternativa, pero se debe ser precisos y seguir el proceso indicado, hay que ir paso a paso, no se puede abrir todo de golpe. Hay que tener en cuenta que estamos en un escenario de prueba y error. Se comienza abriendo de a poco, se ve el impacto que tiene esto en los casos, y así se avanza. Lo más importante es hacer cada vez más testeos para ver si hay anticuerpos. El test de tipo PCR es el que puede determinar si la persona está ya inmunizada. Personalmente creo que hay mucha gente que ya está inmunizada, o si no va a estarlo pronto, incluso sin tener el virus o sin desarrollar síntomas.

AJN- ¿Cuál crees que sería la solución ideal?
DP- Que todos sean testeados, pero se que eso no va a ocurrir. Si una persona tiene anticuerpos, está inmunizada y puede volver al trabajo y a la vida diaria. Pero si el test no es 100% preciso, es un problema. Cada país debe entender que sin testeos es difícil predecir qué va a pasar. Si no se maneja bien, puede haber una segunda fase, y en el próximo invierno seguramente el virus vuelva, o uno similar. Espero que para ese punto ya contemos con la vacuna.

AJN- Muchas universidades israelíes están realizando diferentes ensayos clínicos de posibles soluciones. ¿Cree que Israel tiene una ventaja en esta cuestión?
DP- Creo que hay un montón de soluciones, pero primero deben ser probadas. Lo importante no es sólo el descubrimiento, sino que hay que testearlo a ver si funciona y si se puede aplicar. Eso va a llevar al menos un año más, por lo que va a poder utilizarse en la segunda infección, que probablemente tenga lugar el año próximo.

AJN- ¿La primera etapa está llegando a su fin?
DP- En dos o tres meses, seguro que sí. No tengo evidencias concretas, pero para el verano, o en el peor de los casos al final del verano va a terminar.

AJN- ¿Qué piensa de cómo se manejó el cierre en Israel?
DP- Creo que fue difícil implementarlo pero que estuvo bien hacerlo. Es mejor prevenir y ser cuidadosos antes que abrir todo y tener más infectados. Creo que había que asegurarse que los hospitales pudieran manejar esta cantidad de pacientes. No había mucho fundamento científico, pero lo que se quería evitar era evitar una crisis sanitaria, y asegurarse que los hospitales y el Ministerio de Salud podían atender a un número grande de pacientes antes de que empeore.

AJN- ¿Dónde se están haciendo estas investigaciones en particular?
DP- En nuestro laboratorio en la Universidad de Tel Aviv, pero también trabajan con esto nuestros socios en Alemania. Los ensayos clínicos se espera que se hagan en Nueva York, así que allí también. Va a demorar unos meses.

AJN- Entonces estaría lista para la segunda fase que usted menciona, para cuando el virus vuelva…
DP- Sí. Va a volver, pero de otra manera. Hay que prepararse desde ahora para ese momento.

AJN- ¿No hay forma de evitar una segunda etapa del virus?
DP- Creo que habría que viajar menos. No creo que sea posible, pero esto se propagó por el tráfico del mundo moderno. Viajamos mucho, y así se propaga. Si la gente no viajara tanto, este virus se hubiese quedado en China.

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Peer (en el centro a la derecha) junto a su equipo de investigadores.

AJN- ¿Cómo explica que Israel esté tan avanzado en la lucha contra el virus, sobre todo en los avances y en las innovaciones tecnológicas para combatir al virus?
DP- Creo que tiene que ver con el carácter. Los israelíes son “solucionadores de problemas”. Saben cómo manejar las crisis, porque permanentemente está en crisis, por las guerras, y con cada crisis se aprende. Hay otros países que también están manejando bien la crisis. Hay un componente que tiene que ver con la suerte también, porque el número de muertes es bajo. Algunos dicen que eso se debe a que somos una comunidad joven.

AJN- ¿Qué avances hay de su terapia contra el cáncer?
DP- Seguimos avanzando, por supuesto, es muy importante para nosotros. Es un método para editar el genoma humano, y probablemente pronto obtengamos resultados que pronto vamos a poder aplicar en cáncer y en otras enfermedades, como los tumores cerebrales. Estamos trabajando muy fuerte en eso, los muertos de cáncer son muchos más que los muertos por corona, y eso sigue pasando. Hay un denominador común en las investigaciones: usar información molecular y del ARN, y aplicamos nanotecnología para modificar la reacción de la patología en el cuerpo.

AJN- ¿Entonces siguiendo este procedimiento se podría tratar cualquier enfermedad?
DP- En principio sí, pero no pensamos en eso. Tenemos que enfocarnos en lo que queremos lograr, pero en principio se podrían usar las mismas herramientas. Pero para eso falta. Estamos haciendo ensayos clínicos de este procedimiento de edición del genoma en animales. Ojalá pronto podamos llevarlo a una clínica y hacer las pruebas en humanos, esperamos que en menos de dos años.

AJN- ¿Cuánta gente hay en el equipo?
DP- En la universidad somos 30. Tenemos 5 o 6 estudiantes, y después tenemos físicos, ingenieros, químicos, biólogos. Es un equipo multidisciplinario. Hay 5 personas dedicadas exclusivamente al coronavirus, sumados a la gente de nuestros socios, por lo que es un equipo grande.

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Dan Peer junto al director de la Agencia de Noticias AJN, Daniel Berliner, en una reciente visita a Buenos Aires.

AJN- ¿Cómo se financian sus proyectos?
DP- La mayor parte corresponde a subsidios otorgados por la Fundación de Ciencias de Israel, pero también tenemos becas especiales de la Unión Europea y de otras entidades.

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Coronavirus. Una investigación determinó que entre el 2 y 3 por ciento de los israelíes estuvo expuesto al COVID-19

La encuesta serológica del Ministerio de Salud indica que 270.000 personas como máximo tienen anticuerpos para el patógeno, de una población de 8,6 millones. Un científico de la Universidad de Tel Aviv dijo que los hallazgos prueban la efectividad del encierro, pero Israel está lejos de la inmunidad colectiva.

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Agencia AJN.- Unos 270.000 israelíes, entre un el 2 y 3 por ciento de la población de 8,6 millones de personas, han contraído el coronavirus, según una encuesta serológica publicada en las últimas horas.

La encuesta, realizada por el Ministerio de Salud junto con la Universidad de Tel Aviv, examinó 1.700 análisis de sangre de personas de diferentes grupos de edad en todo el país, en busca de anticuerpos IGG que indiquen una respuesta inmune al virus.

Tales anticuerpos generalmente se desarrollan dos o tres semanas después de la exposición inicial, y también ocurren en personas que han estado expuestas al virus y no han desarrollado ningún síntoma de la enfermedad.

Las muestras de sangre se tomaron durante los meses de marzo y abril y se supone que reflejan el estado de exposición al virus en las semanas anteriores.

La presencia de anticuerpos fue ligeramente mayor en personas de 40 a 60 años y menor entre las edades de 0 a 19 años.

Dichos anticuerpos son más frecuentes entre los hombres que las mujeres, y más frecuentes entre los residentes de Jerusalem o Tel Aviv que Haifa.

“Hasta la fecha, solo se registraron 17.000 casos confirmados de coronavirus, pero nuestra encuesta muestra que por cada caso confirmado, hay entre 11 y 16 casos adicionales que no se han detectado”, dijo el profesor Danny Cohen, de la Universidad de Tel Aviv.

“Los hallazgos indican que el aislamiento funcionó bien y que solo unos pocos porcentajes de la población estuvieron expuestos al virus. Por lo tanto, estamos muy lejos de la inmunidad colectiva”, aclaró.

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Israel prepara un hospital con “habitaciones inteligentes” para enfrentar una posible segunda ola de coronavirus

Agencia AJN.- Con robots, gafas de realidad virtual y sistemas de alerta temprana, el Centro Médico Sheba se prepara para un posible nuevo pico de COVID-19.

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Agencia AJN.- Con robots e Inteligencia Artificial que realizan gran parte del trabajo, manteniendo a los médicos y enfermeras protegidos de posibles contagios, un centro médico israelí se prepara para hacer frente a la lucha contra el COVID-19 con “habitaciones inteligentes”.

“Las tecnologías que estamos introduciendo, y que hemos introducido recientemente, nos darán una ventaja en nuestra preparación para una segunda ola”, predijo Eyal Zimlichman, director médico del Centro Médico Sheba.

El hospital, ubicado en las afueras de Tel Aviv, es el mayor receptor de casos de coronavirus en Israel hasta la fecha, y está “mucho más preparado” para una segunda ola que lo que estuvo para la primera ola.

Zimlichman dialogó con The Times of Israel sobre una nueva sala construida en el Centro de Simulación Médica de Israel con sede en Sheba. La “sala del futuro” es una instalación utilizada para probar nuevas innovaciones utilizadas por el personal docente. Es un modelo de cómo el personal espera que las salas de todo el campus comiencen a verse a medida que se desarrollen las innovaciones en los próximos meses.

La habitación incluye más de una docena de tecnologías que se implementaron en las últimas semanas o que se implementarán pronto en partes del hospital, especialmente en las instalaciones de coronavirus de 450 camas.

El hospital ha estado trabajando durante mucho tiempo para impulsar el papel de la tecnología en la atención al paciente, pero el COVID-19 ha sido un importante “acelerador” para la salud digital, explicó Zimlichman. La pandemia ha obligado al personal a pensar creativamente para atender las complejas necesidades de los pacientes y minimizar el contacto directo con ellos.

“Algunas de estas soluciones ya se habían probado en Sheba, pero fue el COVID-19 lo que nos impulsó a llevar esto al frente y ponerlo a trabajar”, dijo Zimlichman.

El seminario web, titulado HealthSpace 2030, mostró imágenes de médicos que tratan a un actor que interpreta al hipotético paciente de coronavirus Joel Cohen, de 40 años. Un robot lo conectó para una video-llamada con su esposa, un sensor debajo de su colchón monitoreó varias estadísticas, una enfermera usó entrenamiento de realidad virtual para arreglar un respirador y la inteligencia artificial ayudó a los médicos a detectar un deterioro de su condición antes de que sucediera.

Una característica de la nueva habitación del hospital es un dispositivo que el paciente opera para realizar pruebas basadas en las instrucciones de un médico o enfermera que les habla a través de una pantalla. En la simulación, un médico le dijo al paciente que coloque un termómetro y otros accesorios para obtener una imagen de su salud.

Los médicos de Sheba ya colocan sensores debajo de los colchones en algunas salas para rastrear la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria y el movimiento, la inteligencia artificial procesa los datos y alerta a los médicos si los pacientes parecen empeorar. “Por lo general, nos da una señal de cuatro a seis horas antes de un deterioro”, dijo Zimlichman, y agregó que este es un tiempo valioso en el caso de los pacientes con coronavirus.

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