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Entrevista de la semana: informe especialAlcoholismo, drogadicción y ludopatía: el descontrol de los jóvenes de la comunidad judía

AJN.- "Las previas" se instauraron como una mala costumbre de la cual todo joven debe participar antes del ingreso a un boliche. En esa especie de reunión preparatoria aparecen los deliverys de bebidas alcohólicas, los naipes y todo un ritual destinado a "entonar" a los chicos y predisponerlos a la que, se supone, es una diversión garantizada. La Agencia Judía de Noticias entrevistó a un grupo de adolescentes que revelan detalles de esta “movida”. También diálogo con los padres de un chico que estuvo en coma alcohólico. Las especialistas de la fundación MAOR, un centro que en su mayoría atiende a pacientes de la comunidad con problemas de adicciones, alertó sobre el fuerte avance de las drogas y el alcohol. (Ver video) 

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En un recorrido por diversas instituciones judías, y frente a un notable crecimiento de adictos que se acercan a sus comunidades a pedir ayuda, la Agencia Judía de Noticias (AJN) dialogó con jóvenes que concurren a colegios  secundarios de la red escolar judía y que aseguran que "en las previas hay de todo y se puede consumir de todo".
"En las previas hay de todo, bebidas con vodka, freeze, fernet y otras cosas también, en general no te importa controlarte, lo haces con tus amigos antes de ir a bailar", dijo una alumna de 16 años de un secundario judío cuya identidad permanecerá en reserva.
"A veces nos juntamos entre todos en una casa y llevamos alcohol, nos juntamos a tomar y después seguimos tomando en el boliche. Ahí nos dan cualquier cosa de tomar. En el boliche, no hay nada que esté prohibido", agregó otra compañera a AJN.
Otro chico, de 16 años, contó que ya se considera “grande” porque el consumo comienza a los 13.
"La juventud consume drogas, éxtasis y marihuana, es común. Sé que mis amigos consumen y algunos me dicen que la marihuana es mejor que el cigarrillo. Yo conozco el tema de cerca porque tengo amigos que ya han estado en rehabilitación", agregó el alumno.
La preocupación por este tipo de rituales llegó a las esferas institucionales que, desde su rol contenedor, deben poder brindar asistencia a padres y alumnos desconcertados.
Aliza Toker, fue rectora del Colegio ORT (en su sede de la calle Yatay), por el lapso de 7 años y, en una entrevista con AJN, explicó la importancia de la participación del colegio en la lucha para prevenir este tipo de adicciones en los adolescentes.
"Estos tipos de flagelos no se producen en el ámbito de la escuela sino en la sociedad y la escuela no puede permanecer ajena. El colegio tiene la obligación de contener y no de castigar, de proponerle a los alumnos referentes confiables para que el diálogo no sea un tabú y se logre una medida preventiva", señaló Toker en relación a la tarea de las instituciones educativas.
Con un gran espíritu docente, la ex rectora del Colegio ORT da pautas de cómo manejar la situación. "Hay que entrar en el aula y hablar, no temer. Es necesario crear un ambiente propicio para la comunicación y tratar de ver al grupo como un sostén”.
“Los chicos –continuó- se descontrolan porque creen que eso es ser piola, es una especie de show antes de ir a bailar, y es parte de su intento permanente de traspasar los límites. Es nuestro deber, y fundamentalmente el de los padres, poder encontrar el parate".
Y si se trata de traspasar los propios límites, Pablo (cuyo verdadero nombre AJN mantiene en reserva), ya comprobó que en ciertas oportunidades es mejor dar un paso al costado en esta carrera loca.
En noviembre de 2007, Pablo salió a bailar con su grupo de amigos, todos alumnos de un colegio judío de capital, pero nunca llegó al boliche porque cayó desmayado víctima de un coma alcohólico por ingerir vodka con Seven Up junto a otras mezclas.
Después de cinco frascos de suero y de haber pasado más de 6 horas desintoxicando su cuerpo, recobró el conocimiento y pudo ser dado de alta con la conciencia de que esa "previa" podría haberle costado la vida.
Sus padres, dialogaron con AJN, sobre la peor noche de sus vidas, el cambio radical que, ese episodio, dejó en la familia y sobre su responsabilidad como padres.
"Nosotros no sabíamos lo que era un coma alcohólico, llegamos al hospital y estaban todos los chicos , amen la guardia, dados vuelta, diciendo `no tomamos nada` pero yo los veía, estaban todos alcoholizados y más las chicas…no se mantenían parados, se agarraban uno con el otro", narró la madre y aseguró sentirse frustrada por el incidente.
"Yo lo vi tapado, en una camilla, desnudo, con la ropa mojada en una bolsa negra y no me contestaba, realmente tuve miedo de que se muera, si hubiera podido hubiera ido al hospital en avión", añadió la mujer.
El papá de Pablo confesó en que en un momento sintió “vergüenza por nuestras raíces”. “Siento que fallé, él no se abre conmigo porque cree que soy antiguo y no se si confía en mí. Mi hijo cree que hay cosas que yo no sé, eso me da bronca e impotencia porque puede ser que yo no esté actualizado pero en algo, como papá, sé que lo puedo guiar", se lamentó el hombre, durante la entrevista con esta agencia.
Toker mencionó también que durante su gestión como rectora notó que existe una notable "ausencia de padres" o padres que padecen de un "enamoramiento" de sus hijos motivo por el cual no logran establecer límites.
"Hoy los padres son más amigos de los hijos pero deben poder tomar distancia y contener porque cuando el chico se va de la escuela tiene que hallar el límite en su casa", sostuvo la profesora.
La mamá de Pablo coincidió con Toker en que “hay mucha falta de padres”. “No nos ocupamos como corresponde de los hijos, entiendo que uno trabaja y tiene derecho a salir pero los chicos necesitan más control, la casa no puede quedar sin un adulto. Hoy los padres salen y los chicos tienen libertades de jóvenes de 20, es lógico que quieran llevarse el mundo por delante pero nosotros, los padres, tenemos que estar más atentos aunque ellos nos digan que son grandes y que saben lo que hacen", estimó.
La mujer confesó haberse vuelto un poco "paranoica" con el control a su hijo.
La problemática va en aumento y las edades de iniciación en la droga, el juego, la sexualidad y el alcohol cada vez son menores. Los padres suelen expresar su preocupación en los colegios que, desde su lugar, tratan de generar espacios de debate y capacitaciones sobre estos temas.
Sin embargo, existe un vacío del que nadie parece hacerse responsable, un horario en donde cada uno hace y deja hacer considerando que el excesivo control daña la imagen del joven frente a sus pares.
La escuela termina su jornada y ya no tienen potestad sobre el alumno, los padres permiten la salida y desconocen las prácticas habituales de sus hijos adolescentes y ahí están ellos, que, en el afán de pertenecer, prueban, mezclan y consumen sin que medie la razón porque sólo se trata de divertirse…aunque a alguno pueda costarle la vida.
SJS-GB

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Coronavirus: marchas y contramarchas en la cuarentena de Israel, con un virus que no cesa a pesar del verano

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Agencia AJN.- Israel es mirado como un ejemplo en el mundo por su manejo de la pandemia del coronavirus, su baja tasa de mortalidad y la veloz salida de la cuarentena. El Estado hebreo ya ha habilitado la reapertura de comercios, shopping, balnearios, escuelas y hasta reuniones de 50 personas. Sin embargo, los miedos a un nuevo brote continúan e implican una serie de avances y retrocesos en las medidas sanitarias. En ese contexto, la doctora argentina-israelí Malena Cohen, directora del Centro de Fibrosis Quística en el Hospital Universitario Hadassah de Jerusalem, dialogó con la Agencia AJN parar brindar un panorama sobre la situación actual.

La especialista remarcó que las estadísticas confirman que “el virus está y va seguir estando en el verano, donde ya se registran temperaturas de más de 30 grados en Israel, y en unos pocos meses empieza el invierno”, con la reaparición de las tradicionales afecciones respiratorias.

Cohen destacó que las autoridades de salud siguen con atención la evolución de la pandemia, ya que de un promedio de diez o quince casos diagnosticados, se pasó a más de cien diarios en los últimos días. Lo que le permite a Israel mantener la apertura de las actividades es la estabilidad en la tasa de fallecidos y el número de casos graves, que hace semanas se mantiene apenas por encima de los 20 pacientes.

“Por ahora sigue habiendo una reapertura de los mercados, el transporte, lugares públicos y espacios culturales. Va a haber recitales sin que haya mucho contacto entre las personas. En los hoteles no hay buffet, todo es con las porciones separadas para que no haya tanto contacto. También volvieron los gimnasios”, comentó.

En ese sentido, Cohen aclaró que “en Israel no se volvió atrás en la cuarentena específicamente, pero es por ahora, porque van cambiando las medidas” según evoluciona la pandemia.

De acuerdo a lo informado por la doctora, en el Hospital Hadassah en Jerusalem aún hay pacientes internados de la primera tanda de la pandemia, pero aclaró que “son muy poquitos los casos graves”. Incluso, como ya informó esta agencia, hay centros asistenciales que desmontaron las áreas que habían sido dispuestas para atender los casos de coronavirus.

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Malena Cohen

¿Se acerca un segundo brote en Israel?

En cuando a la posibilidad de un segundo brote de la pandemia en Israel, la doctora Cohen explicó que las estadísticas hasta hace pocos días daban menos de diez casos positivos diarios y ayer volvieron a subir por encima de cien. “Tenemos muchos más casos de los que teníamos, los números indican que el virus va a seguir acá. Se creía que los números iban a bajar porque estábamos en temperaturas superiores a los 30 grados y sigue habiendo casos. Este virus está acá y para el invierno se va a juntar con la gripe, hasta que no haya una vacuna todo va a continuar”, sostuvo.

La doctora comentó que tras la reapertura de las actividades se habían relajado los testeos, pero con los últimos datos, las autoridades sanitarias reabrieron todo, “se están haciendo testeos por todos lados”.

“La respuesta es hacer los testeos para saber quién está infectado. En el Hospital Hadassah cuando los casos iban en aumento, el director decidió hacer testeos al personal sin importar si tenía o no síntomas. Una vez cada cinco días para estar seguros que no estábamos contagiados. Hubo casos positivos que no tenían idea que estaba infectados”, señaló.

Frente a los que se oponen a los testeos masivos, Cohen admitió que los análisis pueden dar negativo los primeros dos o tres días, pero aclaró que aquellas personas que presentan síntomas deben ser nuevamente analizadas porque “los test que se utilizan son muy confiables”.

A la hora de disponer la reapertura de las actividades, la doctora explicó que se debe tener en cuenta la cantidad de casos positivos como la cifra de fallecidos. “Cuando se ven los gráficos y las curvas van en descenso y son bastante bajos los casos se puede empezar a reabrir muy de apoco. Acá la reapertura empezó a principios de mayo, muy de a poco, cuando se evaluó que cada vez había menos pacientes graves, menos pacientes necesitaban respirador artificial”.

Para Cohen, “es importante poder diferenciar por sectores entre los distintos lugares” a la hora de retomar las actividades. “Lo segundo es reevaluar cada día en el momento que se ve que siguen bajando lo números y se puede reabrir todo”, añadió.

Video de la reapertura de bares en Tel Aviv

La vuelta a clases

“Cuando se decidió que se empezaba a abrir la cuarentena y a reincorporar a los chicos a las escuelas, fue de a poco, en forma gradual, en grupos reducidos hasta que se abrieron todos los niveles. Al principio, los grados fueron divididos en subgrupos, denominados ‘cápsulas’. Es decir, que un curso de 30 alumnos fue dividido en dos cápsulas de 15, que estudiaban en dos lugares diferentes de la escuela, con maestras diferentes. Pero cuando se decidió abrir las aulas para todos los grados fue porque no se podía seguir con el sistema en ‘cápsula’ por la falta de docentes y espacios, no había forma de reducir los grupos de chicos”, contó la especialista.

“La gente se siente bastante tranquila porque sabía que cuando iba a haber un levantamiento de las restricciones podía haber un rebrote. No fue una sorpresa, no es que de golpe aparecieron nuevos casos”, señaló la doctora Cohen luego de que el Ministerio de Educación informara hoy que 92 escuelas y guarderías han sido cerradas para detener la propagación del virus luego de que 304 casos, entre estudiantes y maestros, dieran positivo de COVID-19

La doctora explicó que si bien hay escuelas que tuvieron que cerrar por la aparición de nuevos casos, hasta el momento ninguno exigió una internación y se determinó que la mayoría de los contagios se dio en jóvenes que no tienen factores de riesgo.

“Cuando encuentran un caso en una escuela, esa escuela se cierra y se dispone la cuarentena. Hay varias escuela cerradas pero las clases están casi terminando acá en Israel, falta menos de un mes para que terminen”, explicó la doctora Cohen.

Frente a esta situación, según indicó la médica, en las últimas horas hubo colegios secundarios que decidieron dividir las clases entre presenciales y en casa para así atenuar la posible circulación del virus entre los chicos. Aunque hay padres que decidieron no enviar a sus hijos al colegio ya que dentro del grupo familiar pueden tener alguna persona de alto riesgo.

Consultada sobre cómo son los mecanismos de control sanitario para que los chicos vayan a las escuelas, Cohen explicó: “Antes que vayan a la escuela tenemos la obligación de tomarle la temperatura a nuestros hijos y completar una declaración confirmando que no tiene síntomas y que nos hacemos responsables de que no tienen síntomas de lo que podrían ser una enfermedad contagiosa. Todos los días las maestras revisan que esté el formulario y si alguno no lo llenó, nos llaman por teléfono. Además en la escuela le vuelven a tomar la temperatura y todos deben ir con barbijo, recién cuando están en el aula se los pueden sacar”.

Además, las autoridades dispusieron que los chicos no puedan compartir los alimentos ni las bebidas y se realiza la mayor cantidad posible de actividades al aire libre para disminuir la posibilidad de contagio.

Cohen aclaró que los mecanismos de control dispuestos para las escuelas se repiten en distintos ámbitos como los gimnasios y otras actividades. “En general se respeta bastante, salvo en las playas donde hay más gente que no respeta las medidas. Pero cuando alguien ve a una persona sin barbijos se le pide que se lo ponga. En los colectivos, por ejemplo, se respeta que los primeros asientos estén vacíos, para que la gente esté alejada del conductor”, completó.

La esperanza de una cura

Sobre las distintas investigaciones que existen para la cura del coronavirus, la doctora apuntó que “hay que tener en cuenta que los pacientes pueden presentar la enfermedad en forma diversa y lo que funciona para un paciente no funciona para otro”.

Asimismo, comentó que hay estudios realizados en Estados Unidos y China que son muy serios, pero aclaró que en algunos casos, las drogas utilizadas en pacientes afectados con coronavirus produjeron efectos adversos.

“En un principio se pensó que la vacuna iba a estar más rápido y hay cientos de laboratorios que están trabajando para poder aprobar la vacuna, pero la verdad es que muy pocos van a llegar a las últimas fases. Aparentemente medio año más llevará y cuando la vacuna se apruebe, si el 70 por ciento de la población no está vacunada, el virus se mantendrá”, precisó.

Finalmente y consultada sobre la posibilidad de que la pandemia finalice sin la intervención de una vacuna, Cohen respondió: “En mi opinión no va a desaparecer, lo vamos a tener acá. No veo que vaya a desaparecer sin la vacuna ya que es un virus bastante resistente que ya ha demostrado que puede hacer desastre”.

La comparación con Argentina

Consultada sobre cuál sería la recomendación que le daría a los sanitaristas argentinos, la doctora de Hadassah respondió: “No puedo dar consejo de lo que se debería hacer en la Argentina porque es un país muy heterogéneo, ya que hay provincias que no tuvieron casos y otros tienen bastantes. Acá fue todo más parejo y uno sabe cómo funciona el Ministerio de Salud. Lo que está claro es que donde no hay casos se puede empezar a reabrir, pero cada persona tiene que decidir en función de lo que pasa en su casa, si hay personas que son factores de riesgo”.

GB-LV

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La “cápsula”, el sistema de aislamiento para la educación israelí en tiempos de coronavirus

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COLEGIO-5

Agencia AJN.- Luego de que el número de nuevos casos de coronavirus bajara radicalmente en Israel, el país comenzó a flexibilizar su cuarentena y, entre diversas aperturas, se realizó la vuelta presencial a las escuelas. Para ello, se aplicó “la cápsula” un sistema de educación que divide a los cursos en subgrupos.

En diálogo con la Agencia AJN, la doctora argentina-israelí Malena Cohen, directora del Centro de Fibrosis Quística en el Hospital Universitario Hadassah de Jerusalem, explicó: “Cuando reabrieron las escuelas el 3 de mayo, los primeros grados que empezaron fueron 1ro, 2do y 3ro. Estos fueron divididos en subgrupos, denominados ‘cápsulas’. Es decir, que un curso de 30 alumnos fue dividido en dos cápsulas de 15”.

“Estas cápsulas estudiaban en dos lugares diferentes de la escuela, con maestras diferentes, y el número reducido de alumnos permitía que cada uno tuviera su escritorio y estuviera bien separado del otro”, agregó.

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“Cada cápsula estaba en contacto solamente con sus integrantes y su maestra. Cuando los chicos salían al recreo, no se encontraban con otros estudiantes. Incluso entraban en diferentes horarios y no compartían los baños. Luego, a medida que se fueron reincorporando los otros grados de la escuela, este sistema se dejó de hacer y los grados empezaron a funcionar con normalidad”, destacó Cohen.

En las últimas horas, hubo colegios secundarios que decidieron dividir las clases entre presenciales y en casa, para así atenuar la posible circulación del virus entre los chicos. Aunque hay padres que decidieron no enviar a sus hijos al colegio, ya que dentro del grupo familiar pueden tener alguna persona de alto riesgo.

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