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Cultura

Hoy en la historia judía / Fallece el escritor y periodista argentino Alberto Gerchunoff, autor de “Los gauchos judíos”

AJN.- Escribió la importante obra que entrelaza las culturas judía y criolla mediante un brillante estilo literario, que es considerado uno de los clásicos de las letras argentinas. Su tarea difusora del ideal sionista por el establecimiento del Estado de Israel y su posterior consolidación no cejaron hasta el momento de su fallecimiento, cuando salía de la redacción de La Nación.

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Hoy en la historia judía / Fallece el escritor y periodista argentino Alberto Gerchunoff, autor de “Los gauchos judíos”

El escritor y periodista Alberto Gerchunoff, autor de una importante obra que entrelaza las culturas judía y criolla mediante un brillante estilo literario, que algunos críticos evalúan un tanto retórico, pero siempre muy bien documentado, que es considerado uno de los clásicos de las letras argentinas, falleció el 2 de marzo de 1950.

Nacido el 1º de enero de 1883 en Proskurov, una localidad de la Rusia imperial que actualmente se denomina Jmelnitsky y pertenece a Ucrania, de muy chico su familia decide emigrar a la Argentina, adonde arriban en 1889 para radicarse en la colonia Moisés Ville, en la provincia de Santa Fe, donde su padre, Gershon Gerchunoff, es asesinado por un gaucho el 12 de febrero de 1891. Luego de esta desgracia, su madre, Ana Korenfeld, se radica en la colonia Rajil, en la provincia de Entre Ríos, donde Alberto estudia en la escuela pública y en un jéder (escuela religiosa tradicional para niños judíos), a la vez que trabaja como agricultor y boyero.

Cuando cumple 12 años y ante la crítica situación económica de la colonia, su madre resuelve ir a vivir a Buenos Aires, donde Alberto trabaja en varios lugares mientras se prepara para ingresar a la escuela secundaria, que no puede terminar pues debe ayudar a mantener a su familia. A los 16 años, Gerchunoff se nacionaliza argentino y continúa estudiando como autodidacta a la vez que comienza a escribir y se afilia al partido Socialista, en 1902. Allí conoce a Roberto J. Payró, quien le abre las puertas del diario La Nación, donde empieza a colaborar en 1906 y dos años después es incorporado oficialmente a la redacción, que dirigía Emilio Mitre.

En 1907, Gerchunoff se casa con Teresa Kohan, con quien tiene dos hijas, y al año siguiente se desvincula del partido Socialista.

Mientras ejerce el periodismo, también escribe la obra que lo inmortalizará: Los gauchos judíos, que publica en 1910 dedicada a homenajear el centenario de la Revolución Mayo y en la cual describe estampas y relatos de la inmigración de esa colectividad en la Argentina, inspirados en sus recuerdos de la niñez y la adolescencia.

En varias oportunidades Gerchunoff es corresponsal de La Nación en el extranjero, principalmente en Chile, y en otras se aleja temporalmente de ese medio para dirigir otro -por ejemplo, fue uno de los fundadores del diario El Mundo-, pero siempre regresa a una redacción de la cual es una de sus figuras de mayor relieve.

Su obra literaria también la integran, entre otros títulos, Imágenes del país, El hombre importante, El hombre que habló en la Sorbona, Los amores de Baruch Spinoza, Entre Ríos, mi país, Enrique Heine, el poeta de nuestra intimidad, El pino y la palmera, La lechuza y La jofaina maravillosa. “Fue un indiscutible escritor, pero el estilo de su fama trasciende la de un hombre de letras; sin proponérselo y quizá sin saberlo, encarnó un tipo más antiguo: el de aquellos maestros que veían en la palabra escrita un mero sucedáneo de la oral, no un objeto sagrado”, afirmó Jorge Luis Borges.

Plenamente identificado con el pueblo judío, Gerchunoff apoya la tarea pionera de los Jovevei Tzion (amantes de Sión) en Éretz (Tierra de) Israel y se congratula al conocer la Declaración Balfour, en noviembre de 1917.

Luego del pogrom de la Semana Trágica (en enero de 1919) se enfrenta a los nacionalistas autóctonos, que sostienen posturas judeofóbicas, y siete años después se cuenta entre quienes fundan la Sociedad Hebraica Argentina, institución que, al producirse su fallecimiento, denomina con su nombre su amplia biblioteca.

A partir de los años ’30, Gerchunoff combate arduamente el fascismo y el nazismo, mediante artículos y conferencias, a la vez que apoya a la República Española, insta al gobierno de Gran Bretaña a que cumpla con la Declaración Balfour y establezca un Hogar Nacional Judío en Éretz Israel, preside la Ayuda Periodística Antinazi y dicta conferencias en los Estados Unidos, en 1943. Culminada la Segunda Guerra Mundial, apoya abiertamente la labor del Movimiento Sionista, al cual representa en una reunión de cancilleres americanos efectuada en Río de Janeiro en 1946.

Su tarea difusora del ideal sionista por el establecimiento del Estado de Israel y su posterior consolidación no ceja hasta el momento de su fallecimiento, ocurrido el 2 de marzo de 1950, cuando salía de la redacción de La Nación.

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Cultura

Un compañero de escuela de Ana Frank creó el popular juguete israelí “pop-it”

Agencia AJN.- La pareja israelí conformada por Theo y Ora Coster creó más de 150 juguetes, incluido el famoso “Adivina quién”. Ahora son reconocidos en todo el mundo por el “pop-it”, un éxito entre los usuarios de TikTok.

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pop it

Agencia AJN.- El famoso juguete anti-estrés “pop-it” fue creado en la década de 1970 por Theo y Ora Coster, una pareja israelí que inventó más de 150 juguetes a través de su empresa, Theora Design.

Algunas de sus invenciones que se hicieron populares en todo el mundo fueron “Guess Who?” (Adivina quién) y “Zingo”. Otros se hicieron famosos en Israel, donde Theora primero hizo productos promocionales para bancos y otras empresas.

El “pop-it” se inspiró en un sueño que tuvo Ora Coster, después de que su hermana muriera de cáncer de mama, según publicó la BBC.

“Ella le dijo a Theo que creara una alfombra de pezones que se pudieran presionar de un lado a otro. Y él hizo precisamente eso”, dijo a la BBC el hijo de la pareja, Boaz Coster.

No fue la única vez que Ora convenció a Theo de crear algo que se convertiría en un elogio internacional. Más adelante, ella lo animó a documentar sus recuerdos de crecer en Ámsterdam, donde fue compañero de clase de Ana Frank, quien, como la mitad de su clase en una escuela judía, fue asesinada por los nazis. Coster sobrevivió al ser enviado a vivir con no judíos; sus padres también sobrevivieron escondidos. Sus memorias se convirtieron en el documental “Los compañeros de clase de Ana Frank”, y luego en un libro de 2009, “Todos usamos estrellas”.

Actualmente, el juguete “pop-it” es un éxito en todo el mundo y puede verse en todos los kioscos y jugueterías del mundo. La compañía atribuye el éxito a un video viral de TikTok publicado el año pasado.

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Cultura

Avanza el proyecto para digitalizar textos de la historia italo-judía

Agencia AJN.- La iniciativa es crear una base de datos bilingüe italiano-hebreo de decena de miles de volúmenes, que cubren la historia judío-italiana desde la invención de la imprenta.

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The Great Synagogue in Rome
Sinagoga de Roma

Agencia AJN.- Entre 35 y 40 mil textos de la historia de los judíos italianos desde el siglo XVI al siglo XX serán digitalizados con la finalidad de ponerlos a disposición de académicos de todo el mundo.

La iniciativa inicial corresponde a I-TAL-YA Libros: crear una base de datos bilingüe italiano-hebreo de decena de miles de volúmenes, que cubren la historia judío-italiana desde el invento de la imprenta, que incluye a 14 comunidades judías y 25 instituciones estatales.

Colaboran en esta iniciativa la Unión de Comunidades Judías Italianas (UCEI), la Biblioteca Nacional de Israel, la Biblioteca Nacional Central de Roma y la Fundación Rothschild; y los textos se encuentran en colecciones en comunidades judías locales, bibliotecas de propiedad del Estado, el Vaticano e instituciones eclesiásticas italianas.

Concluida la fase de prueba, el proyecto avanza a un “ritmo rápido”. Según publicó Pagine Ebraiche, una publicación de la UCEI, se han subido 2.000 volúmenes en “Teca”, el portal de la Biblioteca Nacional Central de Roma; y la Biblioteca Nacional de Israel estima que tardará aproximadamente tres años en completarse.

La comunidad judía de Italia se remonta a más de 2000 años, y dado que Italia fue y es un centro importante para la impresión de libros, hay miles de textos únicos para integrar a la base de datos.

Entre los que ya se han digitalizado se encuentran una Hagada de Pesaj, datada en 1758, de la destacada imprenta Bragadina; un libro del Éxodo de 1886; publicado en Livorno; y un libro de oraciones para la festividad de Shavuot de 1906.

Con motivo del Festival del Libro Judío que se celebrará el 26 de septiembre, organizado por el Museo del Judaísmo Italiano y la Shoá (Holocausto) en la localidad de Ferrara, se presentarán los resultados hasta el momento del proyecto I-TAL-YA, y se debatirán cuales serán los planes futuros.

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