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Diez fuentes que hay que ver en Israel

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Agencia AJN.- Entre las fuentes de agua más famosas del mundo están la del Bellagio, en Las Vegas, Estados Unidos; la de Trevi, en Italia; la de la Riqueza, en Singapur; y la de cristal de Swarovski, en Austria.

La mayoría de las ciudades importantes del mundo tienen al menos una artística que refleja la arquitectura y la originalidad del país. Los turistas acuden a ver sus exclusivos diseños, disfrutar el despliegue de luces, agua y sonido, o a tomarse un selfie con ellas al fondo.

Hay docenas de fuentes por todo Israel. Algunas son pequeñas, otras llamativas, históricas o enormes, pero todas atraen la atención por su creatividad. A continuación, las 10 que sí o sí hay que ver en Israel.

Fuente Musical en Eilat

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Con un área de 1.500 metros, más de 400 luces LED de colores y 350 surtidores de agua que se disparan a 30 metros de altura, es la fuente más grande de Israel. Está ubicada junto al parque de patinaje de esta ciudad turística, al sur del país.

Inaugurada en 2015, presenta un espectáculo audiovisual de seis minutos los jueves, viernes y sábado de 8 a 9:30 p.m.

Al igual que la Fuente Teddy, en Jerusalem (ver abajo), sus surtidores ofrecen un lugar para refrescarse y jugar durante el día.

Fuente de Fuego y Agua, Tel Aviv

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Desde su instalación en 1986 se ha convertido en uno de los lugares que caracterizan a la ciudad. La escultura, cinética y colorida, es obra del artista israelí Yaacov Agam, que tuvo el gesto de donarla a la ciudad.

“El elemento más importante de la obra es la celebración de la vida; el aspecto más constante en la vida es el cambio y todo está en constante movimiento”, explicó el artista Ron Agam, hijo del autor.

Situada en la Plaza Dizengoff, atrae a turistas y residentes por igual. Dispara agua, escupe fuego y toca música cuatro veces al día: a las 11, a la 1, a las 19 y a las 21.

Fuente del Globo Terráqueo, Beersheva

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Beersheva puede que esté en el desierto, pero en ella se encuentran más de 30 fuentes, cascadas y estanques en parques públicos, todas con llamativas y coloridas iluminaciones. La ciudad ofrece un tour nocturno que el turista puede hacer por cuenta propia.

Los residentes de la ciudad recibieron con entusiasmo el plan del alcalde Rubik Danilovic para instalar espectáculos de agua y luz en ella, que se materializo en 2011. El único punto en disputa: nadie está de acuerdo cuál fuente es la mejor.

Ubicada frente al Centro Médico Soroka, gira sobre su eje a la vez que despliega espectaculares diseños por la noche.

¿Es más bonita que la Fuente del Mosaico, en la Calle Jabotinsky; la de la Nube, en el Bulevar Naphtali Herz Imber, o la siempre popular de los Colegios Universitarios, frente al Colegio Sami Shamoon de Ingeniería? Júzguelas usted mismo.

Fuente del Zodiaco, Jaffa

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Este es el lugar para lanzar una moneda y pedir un deseo. Situada en la Plaza K’dumim, está formada por esculturas que representan los 12 signos del zodiaco. Fue diseñada y esculpida en 2011 por dos artistas, residentes de la ciudad: Varda Ghivoly y Ilan Gelber. Está en el mismo lugar donde una vez existió un legendario pozo de los deseos.

Fuente Teddy, Jerusalem

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Combinando música y chorros de agua, se inauguró en 2013 e inmediatamente se convirtió en punto de encuentro para residentes y visitantes. Ubicada junto al Centro Comercial de Mamilla y la Ciudad Vieja, la fuente lleva el nombre en honor al antiguo alcalde de la ciudad, Teddy Kollek, que ocupó el cargo por varios años.

Durante el día los niños corren y chapotean entre los chorros. Y por la noche, un espectáculo de música, sonido y luces asombra a la multitud cada media hora. Fue diseñada por Stéphane Llorca. La Nueva Orquesta de Jerusalén compuso la música.

Fuente del Aeropuerto Ben-Gurion

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Vale la pena ver esta innovadora fuente, en el Terminal 3, donde se encuentran las tiendas de duty-free. El agua cambia de colores y cae desde el techo formando figuras, como la bandera de Israel, corazones, estrellas, e incluso palabras, como “Israel” y “paz”, en hebreo e inglés.

Esta sorprendente obra fue creada por la compañía israelí Watershows.

Fuente Artística, Netanya

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La alcaldía rediseñó recientemente la Plaza Atzmaut, la principal de la ciudad, con sistemas de tecnología avanzada. Uno de los nuevos proyectos fue una Fuente Artística que pudiera servir como pieza de arte público y de plataforma de chorros de agua a la vez.

Una bola metálica gigante en medio de ella lanza agua y una pantalla de agua, escondida justo encima, da forma a coloridos rayos de luz, y crea formas y dibujos. Al caer la tarde, de la fuente sale música, sincronizada con las luces y los surtidores de agua. Durante el día sirve para que los niños chapoteen en ella.

Fuente Musical, Ashdod

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Inspirada por la Fuente Mágica de Barcelona, de nombre similar a la de Eilat, está en un lago artificial en el Parque Marítimo de Ashdod y cobra vida por la noche.

Durante los seis días de la semana Ud. puede tomarse un selfie con ella al fondo y después sentarse junto al lago a disfrutar los chorros de agua, que parecen bailar, las luces estroboscópicas y la música, sincronizada con el agua.

Los shows comienzan de domingo a jueves a las 6:30, 8:30 y 9:15 a.m., y los sábados a las 8:30 y 9:15 p.m.

Fuente del Jardín de los Próceres, Rishon LeZion

Esta fuente no sorprende a los visitantes con luces o música. Pero es rica en historia, pues está situada en el centro de un jardín exterior que sirve de museo, y rodeada de esculturas de algunos de los próceres de la patria.

Rishon LeZion, de hecho, tiene 31 fuentes y esculturas de agua por toda la ciudad. A los niños les encanta la Fuente de Aleph Bet con su área de chorros en el Gan Be’Ivrit (Jardín Hebreo), donde la alcaldía tuvo la idea de combinar diversión con un poco de educación: los niños pueden correr de letra en letra mientras son sorprendidos por chorros de agua.

Fuente de los Leones, Jerusalem

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La fuente, en el Parque Bloomfield, es un punto de referencia en Jerusalem. Fue diseñada por el artista Gernot Rampf y le fue presentada como regalo a nombre de Alemania Occidental, de donde era oriundo, en 1989, lo que la convirtió en la primera de la ciudad.

El símbolo de Jerusalem es el “León de Judá” y Rampf quiso mostrar los aspectos históricos y culturales de ésta en el diseño.

Nota publicada por Israel21c.

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Nueve hermosas iglesias en Israel

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Agencia AJN.- En Israel hay muchísimas iglesias cristianas. Es que en Tierra Santa tuvo lugar todo lo que se cuenta en la Biblia.

Entre los templos más famosos están las iglesias de María Magdalena, con su cúpula dorada, y la del Santo Sepulcro en Jerusalem, y la de la Natividad en Belén.

Pero los monasterios y abadías de esta lista, con tanta historia y belleza, guardan históricas tradiciones, antiguas ruinas, tumbas de santos y de famosos apóstoles así como obras de arte medievales que son difíciles de igualar.

Algunos santuarios se hallan en sitios increíblemente hermosos con algunas de las mejores vistas de Israel, como el corazón del desierto o cimas de montañas con vistas al mar. Otros invitan a quedarse en traje de baño para darse un rápido chapuzón espiritual.

A continuación, se podrá apreciar la majestuosidad de estas construcciones y sus características, ideales para conocer en una visita a Medio Oriente.

1. Monasterio de San Jorge, Wadi Qelt

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En el siglo IV después de Cristo, monjes bizantinos se retiraron al desierto de Judea para vivir una vida más simple y remota.

En ese momento, se construyeron más de 60 monasterios en ese desierto. Y si bien muchos fueron destruidos por invasores y el gran terremoto del siglo XIX, algunos de ellos aún se mantienen en pie.

Quizás uno de los más bellos sea el Monasterio de San Jorge, construido en una ladera del cañón de las montañas rocosas en Wadi Qelt, una popular ruta de senderismo.

La historia del monasterio se remonta al siglo IV. El sitio está ubicado en paralelo al antiguo camino a Jericó mencionado en la parábola del Buen Samaritano de Jesús. Además se dice que es el escenario del «Valle de la Sombra de la Muerte» del Salmo 23.

2. Catedral de Santiago (St. James), Ciudad Vieja de Jerusalem

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La Catedral de Santiago está escondida en el barrio armenio, el menos transitado de la Ciudad Vieja de Jerusalem.

La iglesia ortodoxa armenia donde Kim Kardashian y Kanye West bautizaron a su hija North en el reality show de la familia data del siglo XII. Se trata de una maravillosa construcción amurallada y es una de las propiedades más codiciadas de la Ciudad Vieja.

En principio se levantó en honor a dos diferentes Santiagos: el apóstol de Jesús y su pariente, que se convirtió en el primer obispo principal de Jerusalem.

Esta es una de las únicas iglesias de Israel de la era de los cruzados que está totalmente intacta. Allí hay muchos altares y capillas doradas, cada una con vinculada con lazos históricos como aquella que tiene una cruz propiedad de Helena, la madre de Constantino el Grande.

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La iglesia también alberga 130 pinturas religiosas, increíbles lucernarios, cruces de piedra tallada, enormes pilares, elaborados candelabros, antiguos frescos y azulejos armenios azules y blancos del siglo XVII.

A su vez, hay un techo cupular de 18 metros de alto y una bóveda funeraria bellamente adornada donde se dice que la Virgen María puso la cabeza del apóstol Santiago.

3. Iglesia de Santa María, Tiberíades

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Si visitar iglesias no está en el itinerario, eso es porque se desconoce de qué se trata la Iglesia de Santa María en Tiberíades.

Este templo es un faro de calma y tranquilidad con vistas a las orillas del Mar de Galilea y está dedicado a María Magdalena y las diversas leyendas que la rodean.

La iglesia es mantenida por las monjas. La construcción es parte de una pequeña granja en la que hay árboles frutales y una serie de piscinas alrededor de manantiales naturales de los que se dice que tienen poderes curativos. Allí, los visitantes pueden darse un refrescante chapuzón.

4. Iglesia de las Bodas de Caná, Kfar Cana

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Se trata de un sitio en la Baja Galilea donde se dice que durante un banquete de bodas Jesús convirtió el agua en vino. La Iglesia de las Bodas de Caná, renovada en la década de 1990, contiene ruinas que datan de una sinagoga del siglo IV sobre la que se construyó el templo católico y las tumbas bizantinas posteriores.

Hasta el día de hoy, esta iglesia convoca a parejas que van a renovar sus votos matrimoniales. También se pueden ver hallazgos arqueológicos descubiertos allí.

Su fachada es de estilo gótico y está cubierta de esculturas de ángeles y otras figuras religiosas.

5. Iglesia del Dominus Flevit, Monte de los Olivos, Jerusalem

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Se trata de una iglesia católica romana en forma de lágrima erigida en el Monte de los Olivos en Jerusalem, con una vista directa al Monte del Templo y una ventana épica construida para obtener la foto perfecta. La Iglesia de Dominus Flevit (El Señor Lloró en latín) es una de las muchas imperdibles en la capital de Israel.

Levantada en 1955 sobre las ruinas de una antigua iglesia bizantina del siglo V, este oratorio tiene pisos de mosaicos bizantinos, tumbas excavadas que datan de finales de la Edad de Bronce y un patio con antiguos olivos. Se dice que Jesús lloró allí mirando a la ciudad de Jerusalén.

6. Monasterio de San Juan en el desierto, Even Sapir

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Al oeste de Ein Kerem, un atractivo barrio de Jerusalem afamado por sus lugares sagrados cristianos, se encuentra el Monasterio de San Juan en el desierto. Más específicamente en la ladera verde al lado de Even Sapir.

Este monasterio e iglesia de fe católica representa al desierto en el que creció Juan el Bautista. Ambos edificios se construyeron al lado de la cueva natural convertida en capilla donde se cree que alguna vez vivió Juan.

Del otro lado se encuentra el “Manantial del Eremita” que contiene la tumba de Isabel, la madre de Juan. Desde allí se puede disfrutar de una impresionante vista del iValle de Soreq.

El monasterio es un retiro tranquilo y silencioso con agua corriente natural y puntos de vista con un enorme significado para los fieles cristianos.

7. Abadía de Santa María de la Resurrección, Abu Gosh

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Este es un monasterio benedictino ubicado en el pueblo árabe israelí Abu Ghosh, a 10 kilómetros Jerusalem. Cuenta con una basílica construida sobre la Iglesia de la Resurrección de los cruzados erigida en el siglo XII. Esta había sido levantada sobre ruinas romanas de lo que se cree que fue la ciudad bíblica de Emaús

Así como muchas otras iglesias de gran importancia bíblica, esta también fue construida sobre un antiguo manantial de agua dulce. Sus techos abovedados y los muros de piedra con arcos interiores están cubiertos de frescos de la época cruzada parcialmente conservados. Y todo esto es acompañado por las relajantes armonías de los monjes al orar,

La iglesia también exhibe una sección de piso de mosaico original así como bellos jardines de flores, palmeras, vides y olivos.

8. Monasterio Stella Maris, Haifa

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En la cima del monte Carmelo en Haifa se halla la iglesia católica carmelita Stella Maris (Estrella del mar en latín).

La Iglesia de Stella Maris es una institución religiosa pero también un monumento a la historia. El templo aloja la cueva donde se decía que se había escondido el profeta Elías. Y allí hay un espacio debajo del altar donde los fieles pueden rezar.
A su vez, Stella Maris tiene también una cúpula interior pintada con escenas bíblicas que incluyen la de Elías ascendiando al cielo en un carro de fuego. Increíble trabajo.

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En el interior también se puede ver una maravillosa estatua de la Virgen María tallada en cedro libanés, un pesebre navideño permanente y paredes blancas de mármol.

En la parte externa se puede disfrutar de una espectacular vista de la bahía de Haifa y presentar respetos a los soldados franceses caídos durante las batallas con las fuerzas turcas otomanas durante la desastrosa retirada de Napoleón de San Juan de Acre en 1799.

9. Iglesia de San José, Nazaret

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Levantada sobre lo que se cree que fue la tienda de carpintería de José, esta iglesia es solo una de las tantas especiales para los cristianos en Nazaret, la ciudad galilea en la que creció Jesús.

Este santuario es tan importante como otros en la zona como la adyacente Basílica adyacente de la Anunciación.

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La iglesia actual fue construida en 1914 sobre las ruinas de un antiguo oratorio cruzado del siglo XII, que a su vez había sido erigido sobre una iglesia bizantina anterior.

San José tiene una serie de cuevas con descubrimientos arqueológicos de los tiempos bíblicos. Una de esas cavidades es considerada como el taller de José.

Nota original realizada por Israel21c.

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Diez juderías que muestran que España tuvo un enorme pasado judío

La España de las tres culturas es como comúnmente se denomina al periodo de convivencia entre judíos, musulmanes y cristianos en la Edad Media.

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La España de las tres culturas es como comúnmente se denomina al periodo de convivencia entre judíos, musulmanes y cristianos en la Edad Media. Hasta la expulsión de los judíos en 1492, la Península Ibérica se nutrió de las diferentes tradiciones y expresiones culturales y religiosas que entraron en contacto. Fruto de esa relación, surgieron las juderías o barrios judíos, cuya huella ha quedado impregnada en la arquitectura de muchas ciudades que hoy dan testimonio vivo del legado sefardí.

Durante los siglos XII y XIII, los hebreos no fueron obligados a vivir por ley apartados de los cristianos, pero tendieron a agruparse en sus propios barrios. Las juderías parecían ciudades en miniatura, donde albergaban edificios públicos, sinagogas, hospital, escuela, hornos o comercios. Este recinto era normalmente separado de la zona cristiana por una muralla, tal y como deseaban las autoridades civiles y religiosas. También servía como método de protección a la comunidad judía de posibles ataques, pues la convivencia no fue sinónimo completo de tolerancia. A pesar de que las relaciones entre cristianos y judíos fueron generalmente pacíficas, la hostilidad se fue incrementando paulatinamente a partir del siglo XIV.

Estos enclaves marcaron el que hoy es el casco histórico de muchos municipios españoles. Pasear por las estrechas y laberínticas callejuelas de las antiguas juderías es una realidad, así como visitar sus sinagogas, casas o museos. Un auténtico recorrido por los Caminos de Sefard que la Red de Juderías de España ha impulsado en defensa del patrimonio histórico y legado hebreo. Se ha realizado una selección de las diez juderías con más historia de toda la Península Ibérica.

Judería de Toledo

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Interior de la Sinagoga de Santa María la Blanca | Shutterstock

Toledo es la ciudad de las tres culturas por excelencia. Su barrio judío es, de hecho, una ciudad en sí misma, ya que ocupa un amplio espacio dentro del conjunto amurallado. El tiempo ha jugado a su favor manteniendo gran parte de la estructura arquitectónica intacta, en un recorrido que va desde la Puerta del Cambrón hasta la Iglesia de Santo Tomé. Allí uno puede saborear la auténtica cultura hebrea visitando la Sinagoga del Tránsito y el Museo Sefardí, así como la delicada y bella Sinagoga de Santa María la Blanca, en cuyo interior se conserva la decoración original con algunos elementos cristianos de época posterior.

La presencia de judíos en Toledo abarca al menos once siglos, desde la época de dominación romana en el siglo IV. Pero no fue hasta el reinado de Alfonso X el Sabio cuando la judería alcanzó su máximo esplendor. Llego a ser conocida en todos los reinos y culturas por su suntuosidad y belleza, además de por la calidad intelectual de sus rabinos.

Judería de Córdoba

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Calle de la Judería de Córdoba | Shutterstock

Córdoba fue otra de las ciudades que recogió el legado de las tres confesiones que habitaron la Península durante el medievo, cuyo diálogo intercultural está presente en su arquitectura urbana. Además de su increíble Mezquita-Catedral y el Alcázar de los reyes cristianos, la judería cordobesa es otro de los lugares que hoy más visitantes recibe la ciudad, además de tener el privilegio de formar parte de la zona designada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1994.

La judería de Córdoba se levantó entre los siglos X y XV, pasando por distintas épocas de dominación. Sus años dorados los vivió durante el califato, cuando la comunidad hebrea alcanzó la cota más alta en el ámbito del saber. El barrio presenta el típico trazado islámico con dos calles transversales centrales y un laberinto de pequeñas calzadas, los cuales destacan por su color blanco y las flores que engalanan los patios interiores. En el corazón de la judería se encuentra la Casa de Sefard, hoy convertida en un museo histórico y cultural por el legado sefardí. La Sinagoga, otro de sus imprescindibles, alberga el único testimonio de la arquitectura religiosa hebrea que queda en la ciudad.

Hablar de la judería de Córdoba también es recordar a Maimónides, la figura más importante del judaísmo andalusí. En la Plaza de Tiberíades se encuentra la escultura de este médico, filósofo y rabino cordobés, cuya principal labor fue la de asentar la teología judaica sobre los principios de la razón filosófica. Hoy los visitantes que pasan por allí acarician su pie en busca de buena fortuna.

Judería de Hervás

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La Judería de Hervás situada a orillas del río Ambroz | Shutterstock

Hervás es una de las localidades españolas que más se ha esforzado por recuperar y homenajear su pasado judío. En este bello pueblo de Extremadura hay que dejarse perder por el laberinto de sus empedradas callejuelas con paredes de adobe y casas entramadas de madera de castaño para saborear el pasado histórico de su comunidad hebrea. Además de la cuidada restauración de todo el barrio medieval, cada calle de la judería está decorada con el símbolo de la estrella de David y recibe un nombre característico que recuerda la convivencia abierta entre judíos y cristianos entre los siglos XIV y XV.

Es tal el orgullo que tienen sus ciudadanos que, desde 1997, se celebra la fiesta de los Conversos de Hervás. Durante varios días en junio, el pueblo rememora el pasado sefardí con actividades culturales y una gran representación teatral sobre el momento histórico de la expulsión, cuyo escenario de fondo es la ribera del río Ambroz.

A diferencia de otras comunidades judías de la Península Ibérica, la de Hervás vivió sus mejores momentos durante el siglo XV. Tras el edicto de expulsión, la mitad de los judíos permaneció en la villa en condición de converso hasta que no pudieron escapar de los procesos inquisitoriales de la centuria posterior.

Judería de Plasencia

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Plaza de San Nicolás | Shutterstock

En Plasencia se formó una importante comunidad judía, la más grande de toda Extremadura y con un considerable poderío económico. Desde la fundación de Plasencia por Alfonso VIII en 1189, contó con la convivencia entre judíos, musulmanes y cristianos en diferentes emplazamientos de la ciudad, por lo que las huellas hebreas se pueden percibir en el conjunto arquitectónico de la muralla. El monarca castellano y su hijo Fernando III fueron protectores de los judíos de Plasencia, haciendo frente este último a las ordenanzas discriminatorias tras el Concilio de Letrán en 1217.

La ruta por las calles de Plasencia está marcada por diferentes muros y senderos que aún conservan la memoria de las tres culturas que allí convivieron. La época de esplendor de los judíos fue en el siglo XII cuando ocuparon principalmente la Plaza Mayor, el núcleo comercial de la ciudad. Sin embargo, es en la Puerta de Trujillo y la Plaza de San Nicolás donde realmente se encuentra la esencia hebrea de Plasencia, en el ámbito de la antigua Judería de la Mota. La Iglesia de San Nicolás fue célebre por desarrollarse los juicios mixtos entre cristianos y judíos. Pero, sin lugar a duda, la joya es el cementerio judío que se encuentra al otro lado de la muralla y está abierto al público.

Judería de Estella-Lizarra

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Fuente de los Chorros en Estella-Lizarra | Shutterstock

Estella-Lizarra es conocida como la Toledo del norte por su monumentalidad y su bello entorno. Los palacetes, puentes y ríos que la envuelven enmarcan el patrimonio hebreo de la ciudad, donde existieron dos juderías y posiblemente más de una sinagoga. La comunidad judía permaneció ajena durante seis años al Edicto de Expulsión por las cortes castellano-aragonesas, motivo por el que esta ciudad de navarra recibió población de otras aljamas en busca de refugio.

A diferencia de las demás juderías españolas, el legado hebreo de Estella-Lizarra se percibe tras los huecos invisibles que relata su historia, ya que los edificios que lo conformaron hoy se ocultan bajo tierra. En la parte más antigua de la ciudad, en la calle Elgacena, se encuentra el antiguo emplazamiento donde se situaba la desaparecida Judería Vieja. La única parte material que se puede encontrar en la actualidad es la muralla que delimitaba y defendía la Judería Nueva, situada a los pies del Camino de Santiago. A pesar de las pocas edificaciones que quedan, en las construcciones cristianas posteriores también se evoca el pasado hebreo de la ciudad, como en los dinteles de la Iglesia del Santo Sepulcro donde aparecen dos figuras identificadas como personajes judíos. Otro ejemplo es el templo románico de la Iglesia de Santa María Jus del Castillo, que fue levantada en el solar donde se encontraba la antigua sinagoga.

Call de Girona

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Pujada de Sant Domènec, en el Call de Girona | Shutterstock

Las juderías de Cataluña son conocidas con el nombre de “Call”, una palabra que proviene del latín callis y que significa paso estrecho entre dos paredes. El call de Girona fue la segunda comunidad sefardí más importante del territorio catalán en la Edad Media entre los siglos X y XV por detrás de la judería de Barcelona, llegando a tener incluso tres sinagogas en el mismo barrio. Sobre uno de sus solares se encuentra el actual Museo de Historia de los Judíos de Girona, en el centro Bonastrucça Porta.

La judería de Girona destaca por la increíble calle escalonada del Barri Vell, más conocida como la Pujada de Sant Domènec, que es además uno de los conjuntos históricos y artísticos con más valor de la ciudad. La belleza de este rincón ha protagonizado escenas de algunas películas conocidas como la de “El Perfume: historia de un asesino”.

Judería de Segovia

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Típica callejuela de la Judería de Segovia | Shutterstock

La aljama de Segovia fue una de las más ricas y pobladas de toda Castilla. La comunidad hebrea desarrolló durante tres siglos una actividad próspera que también colaboró con el crecimiento de la ciudad. El fin de sus días llegó en el año 1481, cuando se obligó a los judíos a vivir confinados en una zona delimitada. La judería quedó apartada y cerrada en la parte sur de la muralla desde la antigua Sinagoga Mayor hasta la Puerta de San Andrés.

Recorrer la judería de Segovia es viajar en el tiempo. Sus calles mantienen la esencia de ese pasado gracias al hermoso conjunto de viviendas de piedra que han sido cuidadosamente restauradas dotándole de un aspecto único. El itinerario de esta maravillosa aljama comienza en la antigua Sinagoga Mayor, en cuyo interior alberga una exquisita arquitectura hebrea. La Casa Palacio del Rabí Abraham Seneor es otra parada obligatoria, así como llegar hasta la Muralla de San Andrés, la puerta principal que cerraba la judería y que ofrece unas vistas impresionantes de la ciudad quien se atreva a subir por ella.

Judería de Ávila

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El antiguo cementerio judío de Ávila se encontraba en el emplazamiento actual del Convento de la Encarnación

Junto a la judería de Segovia, la de Ávila también constituyó la más importante del reino en cuanto a tamaño e importancia de sus habitantes, además de ser de las mejores conservadas de España. La ciudad gozó de un trato mejor que en otras aljamas de España, ya que algunas de las disposiciones discriminatorias que se dictaron contra los judíos no fueron aplicadas en Ávila. Luego, en los siglos XIV y XV la situación se hizo cada vez más complicada para los ciudadanos.

A pesar de constituir una de las aljamas más importantes, la huella hebrea de Ávila no ha conseguido permanecer como en otras ciudades. Su arquitectura está prácticamente desaparecida. A día de hoy se sabe que contaba con varias sinagogas, la más importante de ellas -la de Belfard- estaba situada en la actual calle de los Reyes Católicos. Allí al lado se encontraba la Casa del Rabino, donde hoy se levanta un hotel. Tal vez la única edificación visible del pasado judío de Ávila sea la puerta de la Malaventura, que era la zona en la que los judíos fueron confinados los últimos años antes de su expulsión de la Península.

Judería de Sagunto

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Estancia donde se realizaba el baño ritual judío en la Casa de la familia Berenguer | Wikimedia

Sagunto no solo fue tierra de romanos, en ella también albergó una importante comunidad judía que dejó impregnada su huella para siempre. Se cree que fue la más antigua de toda la Península Ibérica según los hallazgos arqueológicos encontrados, que se remontan entre finales del siglo I y principios del II.

La judería de Sagunto se convirtió en la más importante del Reino de Valencia durante la Edad Media. A día de hoy es posible percibir la herencia arquitectónica de vestigios del siglo XIV y XV, ya que conserva prácticamente intacta la misma trama urbana con sus casas encaladas y ventajas ojivales. El trayecto se inicia atravesando el icónico “Portalet de la Sang” o Puerta de la Judería. Entre sus céntricas calles se encuentra la casa de la aljama, conocida como “Casa dels Berenguer”. Esta pertenecía a una familia noble valenciana que financiaba gran parte de la judería. Aunque no haya rastro de su antigua sinagoga, sí se ha mantenido el cementerio hebreo, convertido hoy en un museo al aire libre y que, curiosamente, fue el primero visitable de toda España.

Judería de Tarazona

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Casas colgadas de la Rúa | Shutterstock

En la localidad zaragozana de Tarazona se mantienen las dos aljamas que tuvo durante la Edad Media. La Judería Vieja, hoy conocida como la Rúa, es un barrio de callejones secretos y pasadizos misteriosos que recoge la larga trayectoria de la comunidad hebrea hasta el siglo XV. En ese momento se amplió con la Judería Nueva. Aunque ambas estén comunicadas por unas escaleras, cada una posee una personalidad totalmente distinta.

La edad dorada de la comunidad hebrea de Tarazona fue durante buena parte del siglo XII, cuando se levantaron los emplazamientos más atractivos de su judería, en este caso la antigua. La icónica imagen de Tarazona es la de sus casas colgadas, construidas en la misma muralla de la Rúa. Aunque resulta no menos interesante su Sinagoga Mayor o la Plaza de los Arcedianos, donde se celebraba una semana al año la típica fiesta judía del Sucot o fiesta de las Cabañas.

Fuente: espanafascinante.com

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