Seguinos en las redes

Innovación

Tecnología acelera el proceso de reescritura del ADN y mide efectos en células vivas

Agencia AJN.- La capacidad de “leer” el ADN progresó enormemente en las últimas décadas, pero la capacidad de entender y alterar el código genético, es decir, de “reescribir” las instrucciones codificadas en el ADN, se quedó en el pasado.

Publicada

el

adn-1

Agencia AJN.- Un nuevo estudio del Instituto Weizmann de Israel publicado en el Nature Biotechnology y Nature Genetics, incrementa la comprensión del código genético, proponiendo una manera efectiva para introducir en el genoma de células vivas, varios segmentos de ADN cuidadosamente planificados y probar los efectos de estos cambios.

Actualmente, cambiar la secuencia del ADN es un proceso lento y laborioso. Puede tomar varias semanas modificar sólo una región del ADN a la vez y probar los efectos de cada uno de estos cambios toma más tiempo.

En el nuevo estudio, científicos del Instituto Weizmann desarrollaron una tecnología que posibilita la introducción simultánea de decenas de miles de regiones de ADN a decenas de miles de células vivas, cada región en una célula separada, de una manera planificada y sistemática, y medir los efectos de cada cambio con gran precisión y con tan sólo un experimento.

“Este método rápido avanzará considerablemente nuestra capacidad de comprender el `lenguaje´ del ADN”, destacó el líder del equipo de investigación, el Prof. Eran Segal, de los Departamentos de Ciencias de la Computación y de Matemática Aplicada, y Biología Molecular de la Célula del Instituto Weizmann.

“Ya es posible leer el genoma completo de una persona, pero ¿qué es exactamente lo que está escrito en el genoma? Después de todo, un genoma se parece a una larga cadena de letras cuyo significado es en su mayoría oscuro. Sólo descifrar las letras del ADN es como tratar de entender un idioma extranjero con sólo escucharlo. Nuestro método nos ayudará a identificar las “palabras” del ADN y comprender su significado”, agregó.

Entender lo que está escrito en el ADN podría ayudar a interpretar, entre otras cosas, cómo las diferencias genotípicas entre las personas generan diferencias observables entre ellos, desde la manera en que se ven hasta la forma en que nuestras células funcionan. Así, por ejemplo, podría ser posible aclarar cuáles son las diferencias genéticas responsables del desarrollo de diversas enfermedades en ciertos individuos.

La tecnología del Instituto también puede conducir a la mejora de las terapias génicas basadas en la introducción de genes nuevos o secuencias reguladoras mejoradas, y cuyo objetivo es reparar defectos genéticos.

En este estudio, los científicos investigaron un aspecto esencial del lenguaje del ADN. Cómo el control de la expresión génica está codificado en el ADN, es decir, las instrucciones que determinan el nivel de actividad de cada gen en el código genético. Dado que los niveles de actividad genética tienen efectos determinantes sobre la función celular, esta cuestión, considerada como una de las centrales de la biología molecular, fue estudiada durante décadas.

La nueva tecnología permitió a los científicos aislar y probar los efectos de varios parámetros en los niveles de actividad genética. Por ejemplo, cómo el nivel de actividad de un gen se ve afectado por la distancia del gen a su secuencia reguladora. Los investigadores consiguieron dilucidar cómo varios parámetros crean el “lenguaje” regulatorio y demostrar cómo cambios deliberados en la secuencia genética afectan a estos parámetros de manera que la actividad genética se ve afectada de una forma predecible.

El nuevo método consiste en cuatro pasos que combinan tecnologías existentes de una manera innovadora. Los pasos son: creación de 50 mil diferentes secuencias genéticas en chips de ADN; inserción masiva y simultanea de estas secuencias en las células; clasificación de las células con la ayuda de una máquina de clasificación que detecta los niveles de expresión de un gen “reportero”, y secuenciación paralelizada del ADN de alto rendimiento.

En el estudio participaron los alumnos de posgrado del Instituto Weizmann, Eilon Sharon, Tali Raveh-Sadka y Michal Levo, la asistente de investigación, la Dra. Yael Kalma y la investigadora asociada, la Dra. Adina Weinberger, así como el Dr. Zohar Yakhini del Technion – Instituto Tecnológico de Israel y el Laboratorio Agilent, Santa Clara, California.

Innovación

Coronavirus. Innovador método israelí de trabajo para la pandemia es aplicado en España

Agencia AJN.- La empresa española Sener adoptó el modelo de ciclos para volver a la actividad en el marco de la pandamia del COVID-19. La iniciativa pertenece a Uri Alon, profesor y biólogo de Sistemas del Instituto de Ciencias Weizmann de Israel.

Publicado

el

Por

trabajo

El grupo español de ingeniería y tecnología Sener, con oficinas en Madrid, Barcelona, Valencia y Getxo reabrió hoy sus puertas con un sistema de trabajo diseñado por un biólogo israelí a partir de las restricciones generadas por la pandemia del COVID-19.

De acuerdo a lo indicado por la prensa española, Sener cerró sus oficinas el 11 de marzo y desde entonces tuvo que apelar al teletrabajo a causa del coronavirus. Hoy los 1.679 empleados en España regresaron a sus puestos de trabajo y lo harán siguiendo el modelo de ciclos creado por Uri Alon, profesor y biólogo de Sistemas en el Instituto de Ciencias Weizmann de Rehovot, al sur de Tel Aviv.

Con este sistema innovador, el personal de la empresa española se dividirá en dos grupos que trabajarán de forma alterna en turnos de cuatro días con presencia física en las instalaciones y diez de teletrabajo desde casa, una fórmula que busca reducir el riesgo de contagio al tiempo que se recupera la actividad.

El profesor Alon presentó su sistema de ciclos, brindó toda la ayuda y los datos necesarios al comité de crisis creado por Sener, que valoró esta solución como “la más fiable y adecuada a los objetivos y las circunstancias” ya que “aporta garantías en la cuestión más importante, que es la reducción al mínimo del riesgo de contagio cruzado de nuestro personal en las oficinas”, según apuntó David Palacios, director de Calidad, Seguridad, Salud y Medio Ambiente de Sener.

De acuerdo a lo indicado por el profesor israelí, en esta etapa de desescalada se debe “encontrar el equilibrio entre la salud y la economía”. “Sabemos que uno de los puntos débiles del virus es que tiene un periodo de incubación de tres días en los que si lo tienes, no eres contagioso, pero luego sí. Con el trabajo por ciclos pasas a poder contagiar cuando ya estás en tu casa y todo es más controlable. Hay que trabajar cuatro días y encerrarse diez para prevenir el rebrote”, explicó.

El modelo de Alon servirá para la vuelta al trabajo de las oficinas del grupo en España, pero Sener tiene también presencia en Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Corea del Sur, Chile, China, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Marruecos, México, Polonia, Portugal, Reino Unido y Sudáfrica y en cada país los efectos de la pandemia han sido diferentes y la vuelta al trabajo se ajustará a cada una de esas realidades.

Desde la firma indicaron que los comedores de las oficinas permanecerán cerrados por el momento, se instalaron cámaras termográficas de precisión para medición de temperatura corporal en los accesos, se entregarán mascarillas quirúrgicas para utilizar en las áreas comunes y se ha aumentado la capacidad de los sistemas de ventilación y aire acondicionado de las instalaciones, destacaron desde la empresa.

Al comienzo de la crisis sanitaria, Alon, un galardonado académico israelí de 51 años, con experiencia en Harvard y Princetown, no pensó que el coronavirus fuera a convertirse en una pandemia. En declaraciones a la prensa indicó que lo vio como “algo lejano, que ocurría en China y que podría ser parecido al SARS”, pero con el paso de las semanas llegó la expansión mundial, se produjeron los primeros contagios en Israel, el confinamiento, las restricciones y amigos cercanos perdieron sus negocios.

“Durante dos semanas estuve en estado de shock, pero luego pensé que tenía que hacer algo para ayudar y me puse a trabajar con mi equipo”, relató el profesor.

No obstante, Alon y su equipo están “preocupados porque todo apunta a que habrá un rebrote en invierno, ¿qué haremos entonces? El impacto psicológico y económico de un nuevo confinamiento total sería enorme. Por eso hay que tener un plan que contemple ese rebrote del coronavirus y nos ayude a afrontarlo. Esto es también una pandemia económica y hay que encontrar un balance entre salud y economía”.

Este modelo innovador es la base sobre la que se han apoyado las guarderías israelíes para recuperar la actividad después de ocho semanas de cierre. Han dividido a los niños en dos grupos y van alternando su presencia en los centros en ciclos de tres días. Esto ha servido también para solucionar los problemas de espacio, ya que no había aulas suficientes para separar a todos los niños con la distancia social necesaria para evitar contagios. También Austria planea reabrir los colegios el próximo lunes con clases divididas en dos grupos, que acudirán a los centros durante media semana de forma alterna.

“Si volvemos a la normalidad con ciclos bien organizados acabaremos con la pandemia. Pensamos que para mantener la infectividad en un grado inferior a uno no es necesario el cierre total, que supone un desastre para la economía. Nuestra propuesta es un cierre parcial inteligente que permita mantener la actividad”, una propuesta que, sin embargo, no ha adoptado el Gobierno de Israel, que ha preferido el sistema de fases.

Ante la velocidad que ha adquirido en el país la vuelta a la normalidad, Alon se muestra «nervioso porque hasta dentro de dos semanas no sabremos el impacto de este aligeramiento de las restricciones”. “Puede que la llegada del calor ayude a contener la pandemia, pero si se produce un fuerte rebrote quedará claro que la reapertura gradual por fases no funciona y será la hora de apostar por modelos innovadores como el sistema de ciclos”, concluyó.

Fuente ABC de España

Seguir leyendo

Innovación

Dos proyectos israelíes recibieron el “Oscar de Internet”

Agencia AJN.- La Academia Internacional de Ciencias y Arte Digital premió a MyHeritage y Leo Burnett Israel.

Publicado

el

Por

Golan-Levi-of-MyHeritage-with-native-peoples-in-Konom-the-highlands-of-Papua-New-Guinea.-Photo-Tamar-Friedland1

Agencia AJN.- Los Premios Webby, considerados los “Oscar de Internet”, son otorgados por la Academia Internacional de Ciencias y Arte Digital en reconocimiento a la excelencia online.

Leo Burnett Israel ganó un Webby en la categoría “Mejor uso de historias para campañas Sociales y de Educación” por su promoción de la serie de Instagram “Eva Stories: ¿Qué pasaría si una niña durante el Holocausto tuviera Instagram?”.

evastories-768×432

Burnett también fue homenajeado en la categoría de “Publicidad, Medios y Relaciones Públicas: Mejor uso de las redes sociales” por “Eva Stories”. Creada por el empresario israelí Mati Kochavi y su hija Maya, esta serie utiliza herramientas modernas de redes sociales para contar la verdadera historia de una niña judía asesinada en un campo de concentración.

Por su parte, MyHeritage fue premiado en la categoría “Mejor uso de fotografía” por su proyecto Tribal Quest que documenta tribus aisladas en el mundo.

El proyecto MyHeritage también fue nominado para un Premio Webby en la categoría de “Responsabilidad Social Corporativa” por Tribal Quest.

Para su proyecto, MyHeritage envió equipos voluntarios de empleados en largos viajes a las estepas siberianas, a las sabanas en Namibia, a las selvas en Papua Nueva Guinea y a la selva amazónica para ayudar a documentar historias familiares, tradiciones y creencias.

Fuente: israel21c.org

Seguir leyendo

Más leídas

WhatsApp Suscribite al Whatsapp!