Seguinos en las redes

Colombia

Director de la Comunidad Judía de Colombia: «Medio Oriente 2022: un incierto ajedrez geopolítico»

Publicada

el

Peckel-2

Agencia AJN.- Los acuerdos de Abraham concretados en los albores de la administración Trump, la reiniciada negociación nuclear con Irán, el apocalipsis en el Levante y una debilitada alianza Turquía-Qatar-Hermanos musulmanes marcan los hechos geopolíticos quizás más significativos en la región comenzando el año 2022.

Se trata de una región altamente inestable, sin mecanismos de seguridad colectiva, en la que arrecian conflictos sectarios, predominan tiranías monárquicas y militares, viejas fracturas sociales, territorios sin Estado, pretensiones hegemónicas y en varios países, desesperanza generalizada de la población.

En el plano geopolítico, Estados Unidos trata desde hace años de disminuir su involucramiento en la región mientras que Rusia incrementa su presencia dentro de limitaciones históricas y estratégicas. Irán, Turquía e Israel, los tres países no árabes se erigen como los principales jugadores geopolíticos y los Estados de la región se acomodan a una realidad post —americana y post— petróleo. En ese dinámico entorno, unos progresan, otros se quedan.

Israel aprovecha su fortaleza militar y creciente “softpower”, potenciado en su capacidad tecnológica, sólida economía y formidables relaciones con Estados Unidos, para cosechar importantes logros diplomáticos alrededor del planeta. Un Irán envalentonado usa sus proxis para dominar países vecinos. Turquía no oculta sus pretensiones neo-otomanas y los países del Golfo, bastiones del islam sunita, se alían con Israel.

En la clasificación de democracias del 2021 de Freedom House, la gran mayoría de Estados de la región aparecen como “no libres” exceptuando a Israel y Túnez; “libres” y Marruecos y Kuwait; “parcialmente libres”. En un abatido mundo árabe, los países del Golfo, sin ser democracias y Marruecos gozan de estabilidad social y política y crecimiento económico y enfrentaron con mayor éxito la pandemia del COVID.

Libia se transformó en el Somalia del Mediterráneo, Yemen es víctima de una guerra brutal que enfrenta a Arabía Saudita contra los Houties, proxis de Irán. En los últimos dos años, los regímenes de Argelia y Sudán fueron derrocados por la furia popular y la democracia tunecina, el único resultado positivo de la primavera tambalea frente a fuerzas autoritarias.

Acuerdos de Abraham

En 2020, Israel y cuatro países árabes —Emiratos Árabes, Bahréin, Sudán y Marruecos—firmaron los Acuerdos de Abraham, en honor al padre de las tres religiones monoteístas, inaugurando así una nueva era en el medio Oriente. Atrás quedó el paradigma de que ningún país árabe normalizaría sus relaciones con Israel hasta tanto no se resolviera la cuestión palestina. Estos cuatro países antepusieron sus propios intereses nacionales formalizando y fortaleciendo sus relaciones con Jerusalem.

Además de Irán como enemigo común, los países de golfo ven en sus relaciones con Israel amplias posibilidades de desarrollo y cooperación en múltiples campos. Los Emiratos obtuvieron un compromiso por parte del gobierno de Israel de no anexar territorio en Judea y Samaria lo cual sacó de la agenda ese espinoso tema, abrió el camino a los acuerdos y dejó abierta la oportunidad a los palestinos para que en un futuro se unan a los mismos.

Las relaciones de Israel y los Emiratos Árabes han avanzado a la velocidad de la luz y ya incluyen cooperación militar, científica, académica, comercial y en innovación y emprendimiento. Decenas de miles de turistas han surcado lo cielos en los recientemente instaurados vuelos directos entre ambos países.

Lo de Marruecos merece capítulo aparte pues fue una magistral jugada diplomática del expresidente americano Donald Trump quien a cambio de que Rabat normalizara sus relaciones diplomáticas con Israel, reconoció la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental. Los dos países, unidos por centenarios lazos históricos, profundizan sus relaciones con visitas de dignatarios israelíes a Rabat, apertura de embajadas, vuelos directos y cooperación en seguridad.

Es de esperar que otros países se unan a los acuerdos de Abraham incluyendo, quizás, “la joya de la corona”, Arabia Saudita.

La reacción palestina a los acuerdos se enmarca dentro del negacionismo que ha caracterizado sus posturas por décadas. A los Emiratos y Bahréin los acusaron de traición, aunque con Marruecos su reacción fue más medida. En tanto subsista la división entre Hamás y Fatah, el apoyo y apología al terrorismo y la parálisis en el liderazgo palestino, poco se avanzará en la paz, en una región en que algunos emprenden un nuevo rumbo hacia la reconciliación y el progreso y otros se quedan en el pasado de resentimiento y odio.

Irán nuclear

Lo que ocurra en el 2022 en la región de MONA dependerá en buena medida el resultado de las actuales conversaciones en Viena destinadas o lograr el regreso de Teherán al cumplimento de los términos del acuerdo nuclear de 2015, tras la unilateral retirada de Estados Unidos en la administración Trump. Irán busca que se levanten las draconianas sanciones que ha impuesto Washington, sin embargo, ha dado pocas señales de flexibilidad en su postura. El director general de la AIEA, Rafael Grossi ha manifestado acerca de Irán que “no hay ningún país que haya llegado a esos niveles de enriquecimiento de uranio, salvo aquellos dotados de armamento nuclear”.

De no lograrse un acuerdo, Estados Unidos que al igual que Israel, ha manifestado que no permitirá un Irán dotado de armas atómicas, tendría que sopesar su reacción. Para un estratégicamente confuso Estados Unidos, su mayor prioridad regional sería lograr un acuerdo con Teherán para reducir las tensiones regionales, sin embargo, no cualquier acuerdo pues Biden enfrenta seria oposición en el Congreso y en la misma región en la medida que un acuerdo se perciba como apaciguamiento.

En estas circunstancias no es descartable una acción militar contra los reactores nucleares persas con las implicaciones que esto tendría para la región toda.

El Levante no levanta

En tres países del Levante; Irak, Siria y Líbano confluyen todos los demonios que azotan el Medio Oriente: colapso institucional, guerra sectaria, intervención extranjera, sociedades postradas, desplazamiento y desesperanza. Irak y Líbano son además precursores de un nuevo y perverso modelo institucional en el que el monopolio de las armas no recae en el Estado, sino que este debe compartirlo con milicias proxis de Irán que han sido legalizadas.

Líbano pasa por el peor momento desde 1989 cuando concluyó la guerra civil. La moneda ha perdido su valor, el sistema político basado en clientelas étnico-religiosas hizo agua, más de un 80% de la población esta empobrecida y el país es rehén de la organización terrorista Hezbollah cuyo poder bélico es mucho mayor que el del ejército nacional. El país no parece tener futuro alguno a menos que haya cambios estructurales al sistema político y Hezbollah se desarme. Un Hezbollah contra la pared o empujado por sus jefes en Teherán podría acudir una vez más a su siniestra estrategia de iniciar un guerra contra Israel con desastrosas consecuencias para el país del cedro.

Irak, cuna de la guerra sectaria en la región entre sunitas y shiitas, consecuencia de la invasión de Estados Unidos, padeció lo horrores del Estado Islámico hasta que este fue derrotado dejando un legado de ciudades en ruinas y millones de desplazados. Antes de la pandemia la población estaba en la calle exigiendo cambios en el sistema político, servicios públicos, reconstrucción y rechazando la excesiva injerencia iraní. En contraste, desde 1991 los kurdos en el norte del país gozan de completa autonomía , controlan sus fronteras, establecen sus propias relaciones internacionales y progresan más rápido que el resto de lo que queda del estado iraquí.

Sirio cesó de ser un Estado hace ya años. Ciudades enteras yacen en ruinas, más de seis millones de refugiados han abandonado el país y el desplazamiento interno afecta a la mitad de la población. Bashar al Assad continua en el poder tras haber asesinado a más de medio millón de conciudadanos, gracias al paraguas diplomático e intervención militar de Rusia y el apoyo de Teherán, aunque controla a medias solo dos terceras partes del territorio. Sin embargo, las fisuras de la alianza entre Irán y Rusia se hacen cada vez mayores mientras que Israel lleva a cabo operaciones regulares contra las fuerzas iranies y sus proxis shiitas. Por su lado, Turquía ocupó parte de la región kurda al norte del país de la cual difícilmente se irá.

La alianza difuminada

Desde hace años se viene consolidando una extraña alianza, política e ideológica, entre Turquía, Qatar y los Hermanos Musulmanes, agrupación islamista con presencia en varios países árabes principalmente en Egipto y en Gaza con Hamás. Turquía bajo el nuevo “Sultán”, Recep Erdogan, implantó una agresiva política de expansión combinando todas las formas de lucha: militar, económica e ideológica. obteniendo un inobjetable triunfo bélico con Azerbaiyán, ocupando territorios kurdos en Siria y enviando tropas a Libia. Su alianza con Qatar se fortaleció cuando este último fue víctima de un bloqueo total impuesto en 2017 por Arabia Saudita, los Emiratos Árabes, Bahréin y Egipto. Estos cuatro países sancionaron a Qatar por su apoyo a los Hermanos Musulmanes y por la propaganda hostil promovida desde los estudios del canal de televisión Al-Jazeera. Este bloqueo se levantó en 2020 y Qatar volvió al su redil natural.

Turquía es presa de una severa crisis política y económica, su economía va en caída libre, la moneda ha perdido más del 50% de su valor, la inflación está desbordada y sus extensas aventuras militares pasan factura. Erdogan, quien modificó las constitución para perpetuarse en el poder, enfrenta quizás la mayor crisis de su presidencia, situación que lo ha empujado a buscar mejora en sus tensas relaciones con Israel, Egipto y el Golfo. La reciente visita del príncipe heredero de los EAU a Ankara demuestra el interés de Erdogan de cambiar de rumbo y rehacer amistades que el mismo había alienado.

Se difumina la alianza de Turquía con Qatar y los Hermanos Musulmanes, quizás para bien de la región.

Colombia

Embajada de Israel en Colombia brinda alegría y obsequios a niños de escasos recursos

Publicado

el

Por

por

Agencia AJN.-El embajador de Israel en Colombia, Gali Dagan, junto con el equipo de la embajada, realizó una visita a la localidad de San Cristóbal Sur para encontrarse con la comunidad de la Parroquia Santa Inés. Esta iniciativa se llevó a cabo en colaboración con la organización Cadena Colombia y la Confederación de Comunidades Judías de Colombia.

Durante la visita, se entregaron regalos por el año nuevo a los niños de esta comunidad. Durante el evento, se llevaron a cabo juegos, bailes y un mago compartió sus trucos con los asistentes.

El embajador Dagan expresó su alegría por participar en este evento: “Es un día muy especial para todos nosotros. Agradecemos sinceramente al Padre Gabriel Méndez Álvarez, líder de la Parroquia Santa Inés y su linda comunidad, por la cálida acogida que nos ha brindado. Este acto sencillo refleja la profunda amistad entre Israel y Colombia, una relación que ha perdurado a lo largo de décadas, tanto entre los Estados como entre los dos pueblos. En esta ocasión, conmemoramos la sólida amistad entre el pueblo colombiano y el pueblo de Israel».

En sus declaraciones, también transmitió un mensaje enérgico: «En este momento, lamentablemente, 136 ciudadanos israelíes se encuentran secuestrados en manos de los salvajes terroristas de Hamás en Gaza, entre ellos dos niños. Uno de ellos es Kfir, quien recién cumplió un año, junto con su hermano Ariel, de 4 años, y sus padres, Yarden y Shiri Bibas. Esta familia ha sido privada de su libertad durante 118 días». Además, añadió: «Hoy hacemos un llamado al mundo para que libere a nuestros conciudadanos. Creemos que no hay otro país en el mundo que comprenda tan profundamente el terrible fenómeno del secuestro como Colombia. Por eso, hoy, nuestra petición es clara: ¡Libérenlos Ya!».

Durante el evento, el Padre Gabriel llevó a cabo una plegaria por los 136 israelíes que continúan secuestrados en Gaza, elevando sus ruegos por una liberación pronta y segura. Asimismo, resaltó los estrechos lazos de amistad entre dos naciones hermanas como Israel y Colombia.

Seguir leyendo

Colombia

Colombia conmemoró el «Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto»

Publicado

el

Por

embajador Israel Colombia Gali Dagan

Agencia AJN.- El 26 de enero se conmemoró, en el Centro Israelita de Bogotá, el «Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto», que marca la liberación del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau en 1945. Este día, las fuerzas aliadas pusieron fin a los horrores perpetrados en Auschwitz, donde perdieron la vida 1.1 millones de judíos.

Cada año, desde el 2006, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) lo conmemora con el compromiso de preservar la memoria del momento más oscuro en la historia de la humanidad: el Holocausto.

Parte de la apertura estuvo a cargo del embajador de Israel en Colombia, Gali Dagan, quien recordó los actos de conmemoración del Holocausto desde 2006, donde siempre se ha hablado también de la preocupación por el aumento del antisemitismo en el mundo; pero “este año es diferente, por el 7 de octubre. La masacre llevada a cabo por los salvajes terroristas de Hamás contra los residentes de los pueblitos del sur de Israel”… “En esta terrible fecha, la mayor cantidad de judíos fueron asesinados en un solo día desde el Holocausto. Más de 1.200 ciudadanos israelíes inocentes fueron asesinados a sangre fría”, recordó.

Durante su discurso expuso las atrocidades cometidas por los terroristas de Hamás, contra los judíos simplemente por ser judíos. “Antes del 7 de octubre, tuvimos que imaginar en nuestras mentes como se veía un escenario de un pogromo. Y de repente, en 2023, un pogromo con escenas que nunca creímos experimentar, nuestra generación, la generación de cuyos abuelos establecieron este milagro llamado Estado de Israel”.

Asimismo, hizo referencia a los dos pilares sobre los que fue fundado el Estado de Israel, la memoria del Holocausto y la conexión histórica del pueblo judío con su tierra ancestral: la Tierra de Israel. Además aseveró que, “el antisemitismo, que estalló de la botella oscura el 7/10 está tratando de socavar estos dos pilares: primero pone en duda la legitimidad del establecimiento del Estado de Israel en el contexto de los horrores del Holocausto. Por otro lado, niega la conexión del pueblo judío con la Tierra de Israel. Existe un completo desprecio por la conexión judía con la Tierra de Israel. Además, impulsan una narrativa absurda, que ha cobrado impulso entre partidarios y simpatizantes en los últimos tiempos: la de “Jesús palestino”.

Durante el acto, en homenaje y recuerdo a los seis millones de judíos asesinados por el nazismo, se realizó la tradicional ceremonia de encendido de siete velas, la séptima la vela de la esperanza, para que un acto de esta magnitud nunca más se vuelva a repetir. Las velas fueron encendidas por los senadores Paloma Valencia, Lorena Ríos y Carlos Eduardo Guevara, la superintendente de Industria y Comercio, Cielo Rusinque; líderes religiosos, miembros de la comunidad judía y los hijos y nietos de los sobrevivientes del Holocausto que hicieron una vida en Colombia.

Posteriormente, se realizó una plegaria para recordar a las víctimas, a cargo de los rabinos comunitarios. Cabe destacar que también participaron en este acto el Señor George Levy, presidente de la Confederación de Comunidades Judías de Colombia, Martina Klump, embajadora de Alemania, algunos senadores y congresistas y Mireia Villar, coordinadora residente la ONU en Colombia.

Discurso embajador Gali Dagan – Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas del Holocausto

El Día Internacional en memoria de las víctimas del Holocausto, fue establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2005, cada 27 de enero, en la misma fecha de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau en 1945. Este día, las fuerzas aliadas pusieron fin a los horrores perpetrados en Auschwitz, donde perdieron la vida 1.2 millones de personas, siendo 1.1 millones de ellas de origen judío.

El primer evento en el marco del Día Internacional de Conmemoración del Holocausto tuvo lugar en 2006. Desde entonces, he participado todos los años en esta importante ceremonia para preservar la memoria del Holocausto, ya sea en puestos en el extranjero o en puestos en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores en Jerusalén.

Desde la primera conmemoración se han llevado a cabo ceremonias anuales para preservar la memoria del Holocausto, abordando los horrores y asesinatos ocurridos en los pozos de matanza como en Babi Yar, los campos de exterminio en Polonia: en Auschwitz-Birkenau, Treblinka, Majdanek, Chelmno, Sobibor y Belzec, entre otros, donde más de un tercio del pueblo judío fue asesinado. A pesar de los 79 años transcurridos desde el Holocausto, el pueblo judío no ha logrado, todavía, recuperar su población previa a la Segunda Guerra Mundial.

En los actos de conmemoración del Holocausto desde 2006, siempre hemos hablado también de la preocupación por el aumento del antisemitismo en el mundo y enfatizamos en el deber universal de «recordar y no olvidar». Volvimos a jurar que: «Nunca Más».

Este año es diferente, por el 7 de octubre. La masacre llevada a cabo por los salvajes terroristas de Hamás contra los residentes de los pueblitos del sur de Israel, sucedió el sábado por la mañana, cuando celebrábamos la festividad de Simjat Torá. Una de las fechas más importantes del calendario judío: “la Alegría de la Biblia”.

En este terrible día, la mayor cantidad de judíos fueron asesinados en un solo día desde el Holocausto. Más de 1.200 ciudadanos israelíes inocentes fueron asesinados a sangre fría.

De repente, una vez más, nos vimos expuestos a las atrocidades cometidas contra los judíos simplemente por ser judíos. Antes de esto, solo habíamos leído sobre ellos en los poemas de nuestros poetas nacionales o en las descripciones de otros escritores judíos a lo largo de la historia. Las escenas, que dieron forma a nuestra memoria colectiva, como judíos, como israelíes.

Antes del 7 de octubre, tuvimos que imaginar en nuestras mentes como se veía un escenario de un pogromo. Y de repente, en 2023, un pogromo con escenas que nunca creímos que experimentaremos, nuestra generación, la generación de cuyos abuelos establecieron este milagro llamado Estado de Israel. Porque antes que todo, el Estado de Israel fue establecido precisamente por eso: por «¡Nunca más!».

Esta vez, señoras y señores, tampoco tuvimos que usar nuestra imaginación para entender cómo se veía un pogromo. Tampoco tuvimos que volver atrás y leer «En La ciudad de la Matanza», sobre los «Pogromos de Kishinev» de nuestro poeta nacional Haim Nachman Bialik, que fue escrito en 1903 y comienza con las siguientes líneas:

Ven, hombre, a la ciudad donde se hizo la matanza, y entre el montón de ruinas y de escombros, avanza, y mira con tus ojos y toca con tus manos sobre la cal de muro, sobre el árbol, la piedra, coágulos de sangre, de sangre espesa y negra y fibras de cerebros y de miembros humanos.

Avanza entre hornos rotos y paredes deshechas
que como heridas muestran profundísimas brechas.

Esta vez, el 7 de octubre, todo fue filmado. Todo fue captado por las cámaras corporales (GoPro) de los asesinos, de estos terroristas salvajes: imágenes de una familia entera siendo asesinada, abrazada; imágenes de un niño quemado abrazado a su osito de peluche; personas quemadas en un auto; jóvenes que vinieron a un festival de música, asustados y aterrorizados, fueron atacados con granadas mientras se escondían en un refugio; ejecuciones a quemarropa; bebés, hombres y mujeres decapitados; violaciones masivas de nuestras mujeres; y un contenedor, y otro contenedor. Contenedores interminables de cuerpos, a la espera de ser identificados.

Y cuando la pérdida es tan grande, y la crueldad tan dura, el alma, el ser humano busca comodidad. El hombre busca simpatía y empatía. El hombre espera comprensión, por compasión.

Señoras y señores,

Lamentablemente, el pogromo de 2023 abrió una botella enorme. Una botella que estaba escondida quizás en los sótanos más oscuros de la humanidad.

El pogromo de octubre de 2023 sacó del pasado los demonios del antisemitismo, que creíamos superados, de este fenómeno marginal y contenido.

De la oscuridad del pogromo de octubre de 2023, el viejo antisemitismo emergió del pasado negro de la humanidad. Lo feo y lo violento. La oscuridad y la sed de sangre. El mismo antisemitismo de las «Tormentas en el Néguev» de 1882 y los «Pogromos de Kishinev» de 1903. La misma impactante línea de producción de asesinatos de judíos a lo largo de la historia.

Señoras y señores,

El Estado de Israel se estableció sobre las cenizas del Holocausto. Como una solución política a la deuda moral e histórica de la humanidad con el pueblo judío. Este evento atroz, un plan ordenado e industrial para exterminar al pueblo judío, marcó el punto culminante de una larga historia de sufrimiento por persecuciones y pogromos.

Señoras y señores,

El Estado de Israel fue fundado sobre dos pilares: la memoria del Holocausto y la conexión histórica del pueblo judío con la tierra de sus antepasados: la Tierra de Israel. Con más de 3.000 años de solida conexión.

El antisemitismo, que estalló de la botella oscura el 7/10 está tratando de socavar estos dos pilares: primero pone en duda la legitimidad del establecimiento del Estado de Israel en el contexto de los horrores del Holocausto. Los elementos son sencillos, aún sofisticados, primero, con acusaciones contra Israel de cometer un genocidio sin fundamento, en la Corte Internacional de Justicia. Estas acusaciones comenzaron mucho antes del 7 de octubre. Además, comparan Gaza con Auschwitz-Birkenau o el gueto de Varsovia. También reclaman que el número de judíos asesinados en el Holocausto fue mucho menos de seis millones.

A veces dicen que el asesinato de judíos en Europa fue parte de la Guerra y no formó parte de un plan ordenado para el exterminio sistemático de un pueblo.

Por otro lado, como se ha mencionado, se niega la conexión del pueblo judío con la Tierra de Israel. Existe un completo desprecio por la conexión judía con la Tierra de Israel. La tierra de la que fuimos expulsados por la fuerza y que siempre ha mantenido una presencia judía. La Tierra que durante dos mil años hemos orado, llorado y soñado con «el próximo año en Jerusalén».

Además, impulsan y agregan una narrativa absurda, que ha cobrado impulso entre partidarios y simpatizantes en los últimos tiempos: la narrativa del «Jesús palestino».

Señoras y señores,

Si alguien tenía alguna duda, Jesús nació como judío, se crio como judío y murió como judío. Y es por eso que millones de judíos han sido asesinados a lo largo de la historia.

El Holocausto fue el acontecimiento cumbre en la historia de la persecución de los judíos. El Holocausto fue un fenómeno único en la historia de la humanidad. Un plan maestro para borrar a todo un pueblo de la faz de la tierra. Ninguna catástrofe en la historia, ningún genocidio, entonces y ahora, puede compararse con el Holocausto del pueblo judío.

Señoras y Señores,

¡No se equivoquen! Aquellos que oscurecen la memoria del Holocausto o socavan su magnitud son los mismos que rechazan la conexión del pueblo judío con la Tierra de Israel y también los que niegan el derecho del pueblo judío a tener un Estado independiente.
Los mismos que no reconocen el derecho legítimo del Estado de Israel a existir. A veces ellos revelan sus verdaderos rostros cuando tuitean: «Desde el mar hasta el río. Palestina será libre».

Damas y caballeros,

El 7 de octubre y la ola de antisemitismo que estalló en muchos lugares alrededor del mundo, es una llamada de atención para todos nosotros. Es una llamada de atención de que el antisemitismo no es un fenómeno marginal, es un fenómeno presente en nuestra vida cotidiana.

El 7 de octubre también requiere un examen en profundidad de los sistemas educativos en el mundo occidental. En las universidades más prestigiosas. Debemos preguntarnos hasta qué punto queremos que el dinero extranjero, procedente de países y regímenes no democráticos y autoritarios, en un mundo de valores diferente de nuestro mundo moral y los valores judeocristianos, dé forma que esto influya en nuestra percepción de la realidad. La de nuestros hijos, la de las generaciones futuras.

Las redes sociales también juegan un papel importante en el estallido de antisemitismo el 10/7. Debemos examinar si no tenemos la obligación de definir un código ético para las redes sociales que pueda ejercer el papel de la plaza del pueblo en la democracia griega clásica; y no como una plataforma para la incitación, la desinformación y la creación de una realidad alternativa, falsa y demoníaca.

Señoras y señores,

79 años después de la liberación de Auschwitz, hoy más que nunca; después de la masacre del 7 de octubre, está bastante claro que el Estado de Israel es la póliza de seguro para la existencia continua del pueblo judío. El Estado de Israel es la única solución para proteger al pueblo judío en Israel y en el resto del mundo.

Un país que sufrió el golpe más doloroso en sus 75 años de historia el 7 de octubre, pero, así como el pueblo judío supo levantarse de las ruinas del Holocausto y florecer y prosperar de nuevo, el Estado de Israel saldrá mucho más fuerte y próspero después de la masacre del 7/10.

Porque no tenemos otra opción. Porque «¡¡Nunca más es ahora!!».

Seguir leyendo

Más leídas

WhatsApp Suscribite al Whatsapp!