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Innovación

Innovador tratamiento contra el cáncer de mama destruye tumores con hielo

Agencia AJN.- Una firma israelí desarrolló una tecnología que convierte los tumores cancerosos en bolas de hielo. Los ensayos clínicos efectuados en Estados Unidos mostraron un éxito inicial del 99 por ciento.

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Agencia AJN.- IceCure Medical, una compañía biomédica con sede en Cesarea, israel, desarrolló una tecnología que convierte los tumores cancerosos en bolas de hielo. Los ensayos clínicos en todo Estados Unidos mostraron un éxito inicial del 99 por ciento.

Fundada en 2006, la compañía desarrolló el concepto de crioablación, un proceso que utiliza frío extremo para congelar y destruir tejido enfermo. Este tratamiento fue tomado para desarrollar tecnología que pueda aplicarse a los tumores cancerosos.

En 2012, utilizando el sistema IceSense3 de la compañía, un tratamiento de crioablación mínimamente invasivo para la enfermedad mamaria de forma no quirúrgica, los médicos trataron tumores de cáncer de mama benigno en cuatro pacientes durante un ensayo clínico realizado en Kamogowa, Japón. El sistema se desarrolló específicamente para tratar fibroadenomas, que es el tipo más común de tumores de mama benignos, que se observan típicamente en mujeres jóvenes de entre 15 y 30 años.

Ahora, la firma analiza los resultados iniciales de lo que llamó su “ensayo clínico más grande” hasta el momento, ique ivolucró a 18 hospitales y centros médicos en todo Estados Unidos, incluidos el Columbia University Medical Center y Mount Sinai Beth Israel, ambos en Nueva York.

Usando el sistema IceSense3, IceCure confirmó que los médicos realizaron los procedimientos en 146 pacientes, la mayoría de los cuales (103) estaban bajo supervisión durante casi dos años. La compañía informó que de las 146 mujeres, solo una tuvo una reaparición de cáncer.

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Gastronomía

Carne a la carta: una compañía israelí está creando bifes artificiales en una impresora 3D

Agencia AJN.- La empresa Meatech, con sede en Nes Tziyona, es el último participante en la carrera mundial para crear carne artificial en laboratorio, y se espera que sus primeros productos lleguen a los restaurantes a principios del próximo año.

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Agencia AJN.- El mundo está cada vez más cerca de hacer de la carne cultivada, un producto de laboratorio basado en células animales, un alimento común y corriente, y las empresas israelíes están tomando la delantera en la carrera mundial para lograrlo. La compañía Meatech, de Nes Tziyona, ha dado un paso más, creando tejido de carne cultivada usando una impresora 3D.

El cabezal único de la impresora se mueve a través de la bandeja de recepción, rociándola con capas precisas de tinta biológica que contiene las células madre embrionarias de un ternero. Aunque los resultados actuales no parezcan muy apetitosos, la compañía está convencida de que en no más de un año será la primera en el mundo en imprimir en 3D un pequeño filete, completo con fibra, grasa y un aroma tentador.

La carne cultivada es esencialmente carne real, tiene todo el valor nutritivo requerido, no contiene virus, colesterol u otros ingredientes indeseables, no requiere la enorme cantidad de recursos utilizados en la agricultura – no hay pastos, alimentos y agua – y no libera gas metano tóxico a la atmósfera como lo hacen las vacas.

La carne se produce tomando células madre de animales y mezclándolas con proteínas nutritivas y materiales para mejorar el crecimiento dentro de una enorme olla de tecnología avanzada llamada biorreactor. Las células crecen y se multiplican, se reúnen en pequeños grupos y luego se conectan para crear un tejido muscular vivo. El proceso de crecimiento es lento, y en este punto del proceso la mayoría de las empresas en el campo cortan la carne manufacturada en una especie de carne molida.

La innovación de Meatech, sin embargo, le permite licuar el tejido, permitiendo que sea rociado a través de la impresora 3D que desarrollaron y crear rápidamente el aspecto y el grosor de un filete.

Es posible dirigir el crecimiento de las células en el biorreactor para que algunas de ellas se desarrollen en células de grasa, que dan a la carne su sabor, o en otros tipos de células musculares de la carne. El impresor puede combinar diferentes “tintas” y de esta manera, crear diferentes tipos y sabores de filetes.

Sharon Fima, CEO y cofundador de Meatech, dice que la compañía está enfocada en el mercado industrial, y su objetivo es producir rápidamente múltiples filetes, creando una unidad cada pocos segundos. Para ello, la empresa está desarrollando una impresora industrial 3D con múltiples cabezales de impresión, lo que le permite entregar un número significativo del producto al mercado.

Mientras tanto, la compañía ha presentado una solicitud de patente para su tecnología de impresión. “Ya se sabe en todo el mundo que es posible producir cortes de carne cultivada. Nuestro objetivo es demostrar que esto se puede hacer en una capacidad industrial”, dice Fima.

Según Fima, la empresa está desarrollando dos tecnologías desde cero: la tinta biológica y la producción a nivel industrial de tejidos vivos. La empresa también ha desarrollado su propio biorreactor, tras comprobar que el equipo disponible en el mercado no era adecuado para el proceso que está desarrollando. “Tenemos una serie de retos científicos que afrontar, pero las mejores personas del mundo en este campo están aquí mismo en Israel”, asegura Fima.

Meatech fue fundada en 2018 por Fima, Amir Hasidim y Omri Schanin. La empresa recaudó 3 millones de dólares y emplea a 15 personas, además de contar con dos asesores científicos.

El concepto de cultivar tejido vivo en un laboratorio surge de la necesidad de reparar o reemplazar órganos humanos, y a medida que los científicos trabajaban para lograr este objetivo, también descubrieron una forma de cultivar tejido cárnico comestible.
Uno de los científicos de Meatech es el profesor Tal Dvir del Departamento de Microbiología Molecular y Biotecnología de la Universidad de Tel Aviv, que fue aclamado internacionalmente el año pasado cuando su laboratorio logró imprimir en 3D un corazón humano vivo.

Según Dvir, la producción de carne impresa tiene sus propios desafíos. “Tenemos que diferenciar entre los tejidos comestibles y los tejidos médicos”, dice Dvir.

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Innovación

Coronavirus. La inmunidad contra COVID-19 dura solo seis meses y es posible una reinfección

Agencia AJN.- Como no hay tratamiento o vacuna para el nuevo coronavirus, la única forma de detener su propagación es mediante el distanciamiento social y la buena higiene ratificaron los especialistas. Un profesor de la Universidad de Tel Aviv apuntó que la clave está en determinar si la inmunidad al virus es estéril o no estéril.

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Agencia AJN.- Un estudio realizado por investigadores europeos determinó que aquellos pacientes que lograron recuperase del coronavirus corren el riesgo de contraer nuevamente el COVID-19 a los seis meses de haber obtenido el alta médica.

El dato generó la alarma en Israel donde se proyectaba a un millón de israelíes en busca de anticuerpos contra el SARS-CoV-2 parcialmente para mantener abierta la economía.

Oren Kobiler, profesor titular del Departamento de Microbiología e Inmunología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tel Aviv, dijo en declaraciones al diario The Jerusalem Post que no lo sorprende el dato que se conoció en las últimas horas y que alerta de lo amenazante del nuevo virus.

“Sabemos que las personas pueden infectarse con coronavirus una y otra vez”, apuntó Kobiler, quien aclaró que “la pregunta es si la inmunidad (al virus) es estéril o no estéril”. La inmunidad estéril significa que una persona no puede volver a infectarse. La inmunidad no estéril significa que una persona puede volver a infectarse pero que no desarrollará un caso grave de la enfermedad.

“Realmente no se necesita inmunidad estéril”, dijo Kobiler. “Con una inmunidad no estéril, podría volver a infectarse y tener dos días de resfriado común, sin síntomas graves, y eso sería lo suficientemente bueno para todos nosotros”, estimó.

Explicó que la vacuna contra la influenza estacional tiene una tasa de éxito del 50% al 70% para prevenir la infección. Sin embargo, cuando se observa cuántas personas que recibieron las vacunas desarrollan casos graves, el porcentaje es mucho menor.

Para Kobiler, esto sugiere que las personas que contrajeron el nuevo coronavirus, incluso si se vuelven a infectar, probablemente no estarían en grave peligro o representarían el riesgo de abrumar al sistema de salud. “Pero no estamos seguros de que esto realmente suceda con este coronavirus”, aclaró Kobiler, quien añadió que solo han pasado alrededor de cinco meses desde los primeros casos registrados de SARS-CoV-2 y, por lo tanto, “todavía no hay buenas pruebas”.

Desde el comienzo de la pandemia, ha habido ejemplos de reinfección, pero la mayoría de las veces se suponía que estaban vinculados a pruebas defectuosas. A mediados de abril, Corea del Sur informó que más de 100 personas fueron reinfectadas, lo que provocó que el primer ministro Benjamin Netanyahu pusiera al país en alerta máxima.

En ese momento, el profesor Ronit Sarid, experto en virología de la Universidad de Bar-Ilan, sostuvo que “no conocemos ningún virus que provoque la reinfección dentro de un mes o dos después de la primera infección”. Kobiler agregó que hay razones para creer que este coronavirus puede ser diferente de los cuatro filamentos probados por el equipo de Amsterdam, ya que se ha demostrado que administrar plasma a pacientes con COVID-19 agudo mejora los resultados.

Desde principios de abril, Israel ha estado utilizando plasma como una “vacuna pasiva” para tratar a los israelíes que están gravemente enfermos. “Cuando las personas están expuestas a cualquier enfermedad, desarrollan anticuerpos”, explicó la directora general adjunta de servicios de sangre de Magen David Adom, la profesora Eilat Shinar. La inmunización pasiva es cuando obtienes esos anticuerpos preformados. Una vacuna activa, por el contrario, es cuando te inyectan una versión muerta o debilitada de un virus que engaña a tu sistema inmunitario para que piense que has tenido la enfermedad y tu sistema inmunitario crea anticuerpos para protegerte.

Kobiler dijo que si este es el caso, las pruebas serológicas aún podrían ser valiosas, especialmente si suponemos que podría ocurrir una segunda ola antes de diciembre. “Si estas personas tienen inmunidad incluso durante seis meses, entonces no podrían volver a infectarse en una segunda ola, sino en una tercera o cuarta”, explicó.

Además, el doctor Elon Ganor, un profesional médico y emprendedor en serie, sostuvo que el público debe ser cauteloso al tomar el nuevo estudio como un hecho, describiéndolo como “una suposición sin prueba absoluta”.
“Este artículo no nos da ninguna prueba de la duración de la inmunidad COVID-19 y las posibilidades de reinfección. Es muy especulativo”, concluyó.

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