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Opinión

¿Planea Hamás hacerse con el control de Cisjordania? – Análisis

Según algunos informes, las fuerzas de seguridad de la AP incautaron de grandes cantidades de armas y explosivos en la localidad de Beitunia, al suroeste de Ramallah, que pertenecían a una célula de Hamás.

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Estudiantes palestinos con banderas de Hamás durante una manifestación en la Universidad de Birzeit, cerca de Ramallah, la semana pasada. (Crédito de la foto: FLASH90)

Agencia AJN.- Hamás está planeando dar un golpe de estado no violento contra la Autoridad Palestina (AP)tomando el control de universidades, sindicatos y otras instituciones en Cisjordania, advirtió Tawfik Tirawi, ex jefe del Servicio General de Inteligencia de la AP.

La advertencia se produjo tras la victoria de Hamás en las recientes elecciones al consejo estudiantil de la Universidad de Bir Zeit, al norte de Ramallah, y en algunos sindicatos profesionales.

También se afirmó que varios miembros de Hamás de la zona de Ramallah planearon llevar a cabo ataques contra instalaciones civiles y de seguridad clave de la AP. Según algunos informes, las fuerzas de seguridad de la AP incautaron grandes cantidades de armas y explosivos en la localidad de Beitunia, al suroeste de Ramallah, que pertenecían a una célula de Hamás.

Hamás negó cualquier relación con las armas.

Un alto funcionario palestino dijo a The Jerusalem Post que la AP informó a Egipto y a otras partes árabes y extranjeras sobre el supuesto golpe de Hamás.

Tirawi expresó su «pesar» por el hecho de que algunos palestinos estén ayudando a Hamás en su esfuerzo por extender el control más allá de la Franja de Gaza.

«Desgraciadamente, Hamás está trabajando con algunos hermanos de la OLP y otras facciones palestinas, a las que respeto», expresó Tirawi, miembro del Comité Central de Fatah, el órgano de decisión de la facción gobernante encabezado por el presidente de la AP, Mahmud Abbas. «Quieren tomar el control de las universidades, los sindicatos, los gremios y los consejos municipales [en Cisjordania]. Quieren controlar todas las instituciones palestinas», agregó.

Tirawi explicó que una vez que Hamás se haga con el control de estos organismos mediante elecciones, será difícil argumentar que la toma de posesión no fue legítima.

«Nadie podrá argumentar que son ilegítimos, ni los estadounidenses ni los árabes ni los palestinos, porque Hamás llegó [al poder] mediante elecciones. Después de que Hamás se haga con el control de estas instituciones, iniciarán huelgas y perturbarán la vida normal. Provocarán el colapso de cualquier gobierno [de la AP]», señaló Tirawi.

Recientemente, la lista del Bloque Islámico, afiliado a Hamás, obtuvo una victoria aplastante en las elecciones al consejo estudiantil de la Universidad de Bir Zeit. La victoria fue vista como una derrota humillante para Fatah.

«Hamás está haciendo un gran esfuerzo para hacerse con el control de muchas instituciones palestinas en Cisjordania, y hasta ahora parece que estos esfuerzos tuvieron éxito», detalló el experimentado funcionario de Al Fatah que anteriormente fue ministro del gobierno de la AP.

A principios de este año, Al Fatah perdió las elecciones al consejo estudiantil de la Universidad de Belén frente al Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), de carácter marxista.

Los partidarios de Hamás y del FPLP también derrotaron a Al Fatah en las elecciones de los sindicatos de farmacéuticos, médicos e ingenieros palestinos. Varios candidatos «independientes» apoyados por Hamás ganaron también en las últimas elecciones municipales, aunque boicoteadas por Hamás.

El mes pasado, estallaron violentos enfrentamientos entre estudiantes de Hamás y Fatah en la Universidad Nacional An-Najah de Nablus. Los guardias de seguridad de la universidad y los agentes de seguridad de la Autoridad Palestina fueron filmados golpeando a estudiantes y miembros de la facultad afiliados a Hamás.

La administración de la Universidad An-Najah se vio obligada posteriormente a dar marcha atrás en su decisión de expulsar a 10 estudiantes afiliados a Hamás que fueron acusados de iniciar la violencia.

Las renovadas conversaciones sobre el ostensible plan de Hamás para dar un golpe de Estado en Cisjordania son una muestra más de la continua tensión entre el movimiento islamista y Al Fatah.

La tensión alcanzó su punto álgido el 15 de junio de 2007, cuando Hamás se hizo con el control de la Franja de Gaza tras derrocar a la AP. Desde entonces se hicieron varios intentos de los países árabes e islámicos de poner fin a la rivalidad entre ambos movimientos.

A principios de esta semana, Abbas y el líder de Hamás, Ismail Haniyeh, se reunieron brevemente en Argelia durante la celebración del Día de la Independencia del país. Fuentes palestinas descartaron la posibilidad de que el encuentro, el primero de este tipo en seis años, condujera a una reconciliación entre Al Fatah y Hamás.

Los responsables de Hamás, por su parte, criticaron duramente a las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina por seguir reprimiendo a los partidarios del grupo en Cisjordania. Además, expresaron que las fuerzas de seguridad de la AP detuvieron a decenas de seguidores de Hamás en las últimas semanas, como parte de un plan para «silenciar e intimidar» a los críticos y opositores políticos de los dirigentes palestinos con sede en Ramallah.

Artículo publicado por Khaled Abu Toameh en The Jerusalem Post.

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Opinión

El plan anti-inflacionario de Israel y la necesidad de la unidad nacional

En la década del 80, el laborismo y el Likud llevaron adelante un plan de estabilización que sentó las bases del estado moderno.

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Por Mariano Caucino*

Acaso como consecuencia de las urgencias de la necesidad, en los años 80 los principales dirigentes políticos de Israel decidieron poner en marcha un plan anti-inflacionario que sentó las bases del estado moderno y pujante de nuestros días.

Corría el año 1984 cuando una elección prácticamente empatada determinó que los dos principales partidos políticos consiguieran un número casi equivalente de asientos en la Knesset (Parlamento) obligando a sus líderes a conformar un gobierno de unidad nacional.

Uniendo lo útil con lo conveniente, el laborismo y el Likud (derecha) decidieron un acuerdo de rotación en el cargo de Primer Ministro. Reservando las carteras clave de Defensa y Relaciones Exteriores para los jefes del partido político que no ocupaba la titularidad del gobierno.

Pero para entonces la economía estaba descontrolada. La inflación anualizada se acercaba a la escandalosa cifra de 400 por ciento. El déficit fiscal alcanzaba el quince por ciento del Producto Bruto y el país se asomaba peligrosamente al default de su deuda pública.

Las exigencias de la política exterior, la necesaria expansión de los gastos de defensa y la crisis energética de los años 70 habían determinado un exponencial aumento del peso del gasto público sobre el PBI.

La hora pondría a Shimon Peres frente a un desafío histórico. En el verano de ese año, el laborista había alcanzado el acuerdo de rotación por el cual serviría como premier durante la primera mitad del mandato de cuatro años y sería sucedido por quien hasta entonces había sido líder de la oposición en el último bienio.

Fue entonces cuando Peres y sus socios encontraron que la necesidad podía brindar una oportunidad de resolver el persistente drama económico del país. Un equipo de economistas liderados por quien sería gobernador del Banco de Israel (Banco Central), Michael Bruno, pondrían en marcha el llamado “Programa Económico de Estabilización”. El mismo contemplaba una drástica reducción del déficit fiscal a través de una decidida reducción de los subsidios, una devaluación de la moneda local (Shekel) de un 20 por ciento y un congelamiento de precios, salarios y la tasa de cambio. Una brusca elevación de la tasa de interés puso en riesgo la posibilidad de hundir al país en una profunda recesión y un aumento del desempleo.

El programa tenía todos los componentes como para ser altamente impopular. Pero Peres era un hábil negociador. Y mediante un acuerdo con la Histadrut (la mayor central obrera) lograría que los salarios se ajustaran de acuerdo con un sistema controlado de incrementos homologado con las metas de inflación.

Peres se garantizaría la asistencia fundamental del gobierno de los Estados Unidos. A la vez que la Administración Reagan firmaría en 1985 el primer acuerdo de libre comercio con Israel y vería con buenos ojos que un grupo de economistas norteamericanos -entre los que se destacaría Stanley Fischer- pasase a asesorar a su gobierno.

El momento decisivo tendría lugar el 1 de julio de 1985, cuando Peres empleó todo su poder de persuasión durante una interminable reunión de gabinete que se extendió durante casi veinte horas hasta lograr que los ministros aprobaran su ambicioso pero controvertido programa anti-inflacionario. Aquel día lograría que los propios ministros del Likud acompañaran su política. Uno de ellos era nada menos que quien sería su sucesor, Yitzhak Shamir, quien entonces ocupaba la cartera de Relaciones Exteriores.

El programa implicaba un paquete de medidas tendientes a recuperar la economía del país y que abrirían las puertas al Israel moderno de nuestros días, a través de un abandono de las rigideces del modelo colectivista cuasi-socialista de los los años 50 y 60. Una política no exenta de dificultades. Al extremo que entrañaba nada menos que adoptar la dolorosa medida de sacrificar el fomento a los tradicionales kibutz.

Un socialista como Peres había comprendido la gravedad de la situación. El alza de los precios se había espiralizado y se deslizaba peligrosamente a la hiperinflación. El déficit del gobierno debía ser reducido drásticamente. Cuatro de los cinco principales bancos del país habían sido nacionalizados y las reservas internacionales se acercaban a cero. El país necesitaba abandonar el intervencionismo estatal y desregular el funcionamiento de su economía.

El programa tendría un éxito extraordinario. En pocos meses la inflación se reduciría al 20 por ciento anual y el desempleo subiría pero en una proporción infinitamente menor a la esperada (poco más de un punto entre 1984 y 1986).

El triunfo de la política anti-inflacionaria terminaría de consolidarse cuando en 1986 Peres fue reemplazado por Shamir, en cumplimiento del acuerdo de rotación en el cargo de Primer Ministro. El líder del Likud había comprendido que la lucha contra la inflación debía tomarse como una política de Estado. En la década siguiente se ubicó por debajo del 10 por ciento. Y nunca más superó el cinco por ciento.

Stanley Fischer -quien luego sería titular del Banco Central israelí- explicó años más tarde que el programa israelí había tenido la audacia de combinar inteligentemente elementos ortodoxos y heterodoxos. Por caso, había reunido políticas fiscales de recortes de gastos con congelamientos de precios.

Casi cuatro décadas después de poner en marcha su programa de estabilización y crecimiento, Israel es hoy uno de los países más pujantes del mundo. Y pese a su reducida población y su difícil contexto geopolítico, se ha elevado entre las naciones más desarrolladas, dinámicas e innovadoras del mundo actual.

Cuando tuve el honor de servir a mi país como embajador en Israel durante el gobierno del Presidente Mauricio Macri pude comprobar el orgullo que la clase dirigente israelí tiene por la capacidad de encontrar acuerdos a pesar de las diferencias. Una habilidad frecuentemente alcanzada en las áreas cruciales del manejo económico y en materia de Defensa.

Mientras tanto, con dolor advierto cómo entre nosotros podemos estar tan lejos de ese espíritu de unidad ante la adversidad. Y cómo no podemos superar el triste espectáculo al que asistimos, en el que peleas y disputas por minúsculas motivaciones nos hunden día a día. A menudo fabricando problemas donde no los hay y atándonos irracionalmente al estancamiento y la postración.

De pronto atrapados por una pasión mal entendida que clausura la búsqueda de fórmulas de entendimiento para superar el dramático presente y revertir el camino de decadencia al que no podemos resignarnos.

*Especialista en relaciones internacionales. Ex embajador en Israel y Costa Rica.

Fuente: Infobae

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Israel

Análisis: La gran amenaza de los aviones no tripulados de Irán-Hezbollah está aumentando

Agencia AJN.- Hezbollah, Hamás y otros grupos respaldados por Irán aumentaron sus amenazas con drones en los últimos años.

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Por Seth J. Frantzman

El derribo de tres drones por parte de Israel el sábado ilustra el creciente nexo de amenazas entre Irán y Hezbollah en la región, y específicamente los crecientes intentos de la organización terrorista libanesa de atacar plataformas de gas frente a las costas de Israel.

En los últimos años, Irán ha ampliado rápidamente su programa de drones y ha alentado a sus representantes en la región a desarrollar su propia tecnología de drones. Estos suelen ser kamikazes, lo que significa que tienen una ojiva y están diseñados para volar hacia su objetivo. La amenaza de los drones contra Israel ha surgido lentamente, por etapas, en los últimos años. Hezbollah lleva muchos años utilizando vehículos no tripulados, pero cada vez son más sofisticados y la amenaza crece.

En 2014, el Centro para el Estudio del Drone en Bard College detalló parte de la historia pasada de estas amenazas.

El artículo de Dan Gettinger y Arthur Holland Michel señaló que “gran parte de la tecnología no tripulada de Hamás y Hezbollah se deriva o se originó en Irán, que ha mantenido un programa militar activo de drones desde la Guerra Irán-Irak”.

Señala que en 2004 un “drone de fabricación iraní operado por Hezbollah logró volar en el espacio aéreo israelí durante cinco minutos antes de estrellarse en el mar Mediterráneo. El UAV de 2,9 metros de largo no fue detectado por los radares israelíes.

“El incidente llevó a la Knesset (Parlamento) a convocar una audiencia con el Jefe de Estado Mayor de las FDI, Moshe Ya’alon”.

El informe también señaló que en “abril de 2005, un UAV Misrad-1 supuestamente ingresó al espacio aéreo israelí, realizando un vuelo de reconocimiento de 30 kilómetros sobre ciudades en la región de Galilea”. Durante la guerra de 2006, Hezbollah lanzó más drones. Estos incluyeron uno lleno de explosivos que apuntaba a un barco. Uno de los drones incluso tenía 30 kilogramos de explosivos, según informes.

Capacidades de drones en Medio Oriente

Hezbollah, Hamás y otros grupos respaldados por Irán han aumentado sus amenazas con drones en los últimos años. Esto incluyó incidentes en 2010, 2012 y 2014. El incidente de 2012 fue particularmente importante porque los informes en ese momento decían que Teherán había intentado espiar las instalaciones de Dimona en Israel usando un drone.

El panorama general que surge es que, para 2018, Hezbollah e Irán, junto con los hutíes respaldados por Irán en Yemen, las milicias respaldadas por Irán en Siria y una gran cantidad de milicias vinculadas a Irán en Irak, tenían capacidades de drones.

Los vehículos aéreos no tripulados derribados el sábado parecen ser de varios tipos diferentes. No está claro si llevaban explosivos y cómo fueron controlados. No parecen haber estado unidos para actuar como una especie de enjambre de drones.

En 2019, Irán usó drones y misiles de crucero para atacar las instalaciones de Abqaiq en Arabia Saudita. También puso en funcionamiento a Kataib Hezbollah en Irak para apuntar a Arabia Saudita usando drones.

Irán transfirió la tecnología de drones a los hutíes en Yemen, quienes han lanzado numerosos ataques contra Arabia Saudita a lo largo de los años. En enero, la amenaza creció para incluir ataques en los Emiratos Árabes Unidos.

Hezbollah tiene unos 2.000 UAV

El Centro de Investigación y Educación Alma dijo en diciembre de 2021: “En el informe especial que publicamos el 21 de diciembre, afirmamos que estimamos que hoy Hezbollah tiene aproximadamente 2.000 vehículos aéreos no tripulados (UAV). En los últimos 15 años, ha habido un gran aumento en el número de vehículos aéreos no tripulados de Hezbollah”.

Irán ha utilizado cada vez más sus milicias en Irak y Siria para atacar tanto la región autónoma del Kurdistán en Irak como las fuerzas estadounidenses en Irak y Siria utilizando drones.

En octubre de 2021, Irán también los utilizó en el sur de Siria para atacar la guarnición de Tanf, donde están presentes las fuerzas estadounidenses. En julio pasado, Irán usó drones para atacar un barco comercial en el Golfo de Omán, matando a dos marineros en el puente del petrolero Mercer Street.

Esto ilustra la creciente y rápida expansión de la amenaza regional de los drones.

En febrero de 2018, Irán levantó el velo sobre la amenaza de los drones utilizando uno que voló desde la base T-4 hacia el espacio aéreo israelí. Fue derribado cerca de Beit Shean. En agosto de 2019, Irán envió agentes de “drones asesinos” de Hezbollah a una casa de seguridad en el sur de Siria para atacar a Israel. Israel golpeó a los operativos.

En marzo de 2021, Israel usó F-35 para derribar amenazas de drones iraníes sobre Siria. Luego, Irán usó un avión no tripulado que voló desde Irak en mayo de 2021, que ingresó al espacio aéreo israelí cerca de Beit Shean y fue derribado.

El ministro de Defensa, Benny Gantz, advirtió sobre la creciente amenaza. En septiembre de 2021, señaló que Irán estaba entrenando a operadores de drones en su base de Kashan y mencionó “operadores terroristas de Yemen, Irak, Siria y Líbano [entrenados] para volar UAV (vehículos aéreos no tripulados) de fabricación iraní”.

En noviembre pasado, Gantz reveló bases de drones iraníes en Chabahar y en la isla Qeshm. En febrero, Irán voló drones desde Irán sobre Irak para atacar a Israel. Fueron derribados por la coalición liderada por Estados Unidos.

El 17 de febrero, Israel dijo que derribó uno de Hezbollah. El grupo terrorista afirmó en febrero que uno de sus drones voló al espacio aéreo israelí durante media hora. Israel activó la Cúpula de Hierro y los aviones codificados en ese momento.

En marzo, informes extranjeros, incluso de Al-Mayadeen, dijeron que Israel había destruido cientos de drones en Irán. El 17 de mayo, las FDI dijeron que habían derribado otro drone perteneciente a Hezbollah.

El 9 de junio, el líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah, amenazó las plataformas de gas de Israel frente a la costa. “El objetivo inmediato debería ser evitar que el enemigo extraiga petróleo y gas del campo de gas de Karish”, dijo Nasrallah. Hezbollah quiere detener un posible acuerdo marítimo, respaldado por Estados Unidos, entre Israel y el Líbano. Siria también culpó a Israel por un ataque aéreo el sábado en Tartus.

Los esfuerzos de Israel para combatir la amenaza de los drones

El derribo del drone ilustra las habilidades de Israel para detectar drones y también la inversión de Israel a lo largo de los años en tecnología para derribarlos. Estos incluyen el uso de aviones de guerra y misiles tierra-aire Barak, y el equipamiento de las últimas corbetas de Israel con los mejores sistemas para detectar y detener amenazas de misiles y drones.

Israel también ha aumentado las capacidades de la Cúpula de Hierro para detener este tipo de amenazas. Además, el Estado judío continúa llevando a cabo la campaña de entreguerras para evitar el atrincheramiento iraní en Siria. Sin embargo, el contexto general es que Irán está aumentando el alcance de sus drones, que están proliferando por toda la región.

El año pasado se cree que Irán trasladó 136 drones a Yemen. Estos pueden tener un alcance que les permita atacar a Eilat.

Además, Teherán aumentó su inversión en milicias con base en Irak, como Kataib Hezbollah, para aumentar sus amenazas con drones y misiles.

Israel está aumentando su trabajo con el Comando Central de EEUU y Navcent, así como con nuevos socios en el Golfo para discutir las prioridades de defensa aérea y las amenazas de drones.

La amenaza de los drones del 2 de julio, por lo tanto, es parte de la amenaza iraní mucho más amplia y se relaciona con la importancia del trabajo de Israel con los EEUU, los Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y otros países de la región para evitar la desestabilización.

Estados Unidos está cada vez más preocupado por las amenazas de los drones iraníes. Los miembros del Congreso también han trabajado en la Ley de disuasión de las fuerzas enemigas y habilitación de las defensas nacionales y la Ley para detener los drones iraníes. Todo esto es importante en el contexto de la reciente escalada de Hezbollah.

Fuente: Jerusalem Post – Traducción: AJN

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