noviembre 23, 2017

Empresa israelí ofrece solución al “mar de plástico” descubierto en el Caribe

Agencia AJN.- Tras la difusión de las impactantes imágenes que mostraron la cruda realidad de la contaminación ambiental en uno de los lugares más paradisíacos del planeta, la compañía Infimer Technologies busca alivianar los daños provocados por un valor de 40 mil millones de dólares al año.

Agencia AJN.- Un “mar de plástico” fue descubierto el mes pasado en el Caribe, con botellas y bolsas agrupadas que se extienden por kilómetros. Este hecho le recordó a un empresario ambiental israelí a la contaminada bahía de Haifa y el río Kishon, con todos sus productos petroquímicos.

“Todos los plásticos, permanecen durante cientos de años dentro del agua. Somos la única solución para el Caribe que puede procesar todos los desechos orgánicos juntos”, contó Yuval Tamir, jefe ejecutivo de Infimer Technologies, una compañía israelí que busca alivianar la contaminación ambiental por un valor de 40 mil millones de dólares al año.

Tamir se sumergía regularmente en el contaminado río Kishon para entrenar. Poco después se le diagnosticó cáncer de colon. Tamir no sabe si la exposición prolongada a los desechos fue la causante de su enfermedad, pero sí está seguro que fue lo que lo incentivó a fundar Infimer Technologies, que busca reciclar el plástico de la basura doméstica.

Alrededor de 300 millones de toneladas de plástico se producen anualmente en todo el mundo -desde tenedores y cucharas de plástico hasta botellas de agua y bolsas ziplock- de las cuales solo el nueve por ciento se recicla, según un artículo reciente en Science Magazine, con otro 12 por ciento incinerado y un 79 por ciento acumulado en vertederos. El plástico está contaminando el mundo, desde la pesca comercial y la salud en general hasta el medio ambiente, y cuesta alrededor de 40 mil millones de dólares anuales, según un cálculo conservador del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

Con la cantidad de plástico producida que se duplicará en las próximas dos décadas -su producción y uso a gran escala se remonta solo a la década de 1950-, Infimer ideó una técnica patentada para reciclar más eficientemente el plástico en materias primas, que pueden usar los fabricantes, y luego venderlo para obtener un beneficio. A diferencia de la mayoría de los recicladores de todo el mundo que confían en los subsidios públicos, su fábrica de dinero extrae los minerales (vidrio, arena y piedra de la basura), convirtiendo los desechos orgánicos restantes en un nuevo material termoplástico.

Con sede en Kibbutz Barkai, a unos 60 kilómetros al norte de Tel Aviv, Infimer Technologies está fabricando un polímero compuesto reciclado, llamado Infimer. El material compuesto puede servir como materia prima para manufacturas de plástico, y se puede combinar con plástico virgen para hacer sillas, mesas, cajas, cañerías, cajas de herramientas de alta calidad, “una gran variedad de productos de mobiliario e infraestructura, tanto interiores como exteriores”, aseguró Tamir.

Gran parte de los materiales utilizados para fabricar plástico, como el polietileno y el polipropileno, están hechos de combustibles fósiles y ninguno es biodegradable. Un obstáculo para el reciclaje es que es difícil combinar polietileno y polipropileno, que son incompatibles, en un polímero combinado y fuerte.

“Infimer es un material compuesto que se puede unir a cualquier tipo de polímero. Entonces podemos reciclar todo el plástico juntos. Podemos unirlo y crear un material compuesto”, agregó la vicepresidente de marketing y esposa de Yuval, Tal Tamir.

La compañía fue fundada en 2013 y comenzó a comercializarse en 2015, y su fábrica puede procesar unos 700 kilogramos de desechos municipales por hora, a cambio de producir 454 kilogramos de infímero. Hasta que el Ministerio de Medio Ambiente apruebe todos sus permisos, Infimer Technologies obtiene envíos irregulares de basura desde Tel Aviv, Caesarea y Haifa.

Una vez que su basura llega a la fábrica de Infimer Technologies, se divide en minerales (vidrio, arena y piedra) o material orgánico, que proviene de cartón y vegetales podridos. Solo se puede utilizar el material orgánico, ya que se transforma en petróleo crudo y, a partir de ahí, en plástico. “Estamos repitiendo el proceso de lo que sucede en la naturaleza, durante millones de años, en solo 15 minutos”, explicó Tamir, mientras el material orgánico se convierte en un tipo de combustible fósil.

Infirmer Technologies emplea a unas 15 personas y recaudó 2,4 millones de dólares en 2015 cuando se fusionó con EZ Energy, que ahora cotiza en la Bolsa de Tel Aviv como INFR. En total, la compañía recaudó alrededor de 5,7 millones de dólares y recibió subvenciones por un valor de un millón de dóalres de la Autoridad de Innovación de Israel.

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