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Hoy en la Historia Judía / Farhud: La “Noche de los Cristales” de los judíos de Irak

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AJN.- Durante la celebración de la festividad judía de Shavuot, el 1 y 2 de junio de 1941, simpatizantes pro-nazis asesinaron, mutilaron y cometieron numerosas atrocidades contra la población judía de Bagdad. La comunidad judía de Bagdad no tenía armas ni entrenamiento militar y hubo al menos 150 judíos asesinados, mujeres violadas, 600 heridos y grandes daños.

 

En la década de 1940, casi 135.000 judíos vivían en Irak (casi un 3 % de la población total). Cerca de 90.000 de ellos se encontraban en Bagdad, 10.000 en Basra, y el resto se repartía a lo largo de pequeñas ciudades y pueblos. Las comunidades judías habían existido en esta región desde el siglo VI de la era común. Los judíos compartían la cultura árabe con sus vecinos musulmanes y cristianos, pero vivían en comunidades separadas.

Con el establecimiento del Estado de Irak bajo el mandato británico en 1921, los judíos se convirtieron en ciudadanos de pleno derecho y gozaban del derecho a votar y ocupar cargos de elección popular. La comunidad judía tenía entre cuatro y seis representantes en el Parlamento y un miembro en el Senado. La comunidad estaba encabezada por un presidente, el rabino Sasson Khedhuri (1933-1949; 1954-1971), un consejo electo de 60 miembros, y dos comités ejecutivos para cuestiones religiosas y seculares y cuestiones relacionadas con las organizaciones comunitarias. Su elite incluía también funcionarios de alto rango, abogados prominentes, dignatarios, y comerciantes exitosos. El status de los judíos no cambió en 1932, cuando Irak obtuvo su independencia bajo el gobierno británico.

En la primavera de 1941, Gran Bretaña afrontaba una de sus peores situaciones en la Segunda Guerra Mundial, frente a un ejército alemán que hacía parecer las posibilidades de ganar la guerra como casi imposibles. Estas circunstancias impactaron en forma negativa en su presencia en Medio Oriente.  En este contexto, Rashid Ali al-Kailani, un político nacionalista anti-británico de una de las principales familias de Bagdad, llevó a cabo un golpe militar contra el gobierno pro-británico en Irak el 2 de abril de 1941.

Al-Kaliani recibió el apoyo del Mufti de Jerusalén, Hajj Amin al-Husseini, entre otros. Desde su llegada a Bagdad, en octubre de 1939, como refugiado de la fallida revuelta palestina (1936-1939), al-Husseini estuvo a la vanguardia de la actividad anti-británica. Tras el golpe, Rashid Ali al-Kailani formó un gobierno pro-alemán.

En la tarde del 1 de junio de 1941, cuando el regente británico y sus acompañantes regresaron a Bagdad y las tropas británicas rodearon la ciudad, los judíos creyeron que el peligro del régimen pro-nazi había pasado. Por ello, se animaron a salir para celebrar la fiesta tradicional judía de Shavuot, el festival de la cosecha. Estallaron los disturbios, y apuntaron contra los judíos de Bagdad. Estos acontecimientos – conocidos como Farhud – se prolongaron 48 horas y finalizaron el 2 de junio de 1941.

Los incidentes fueron protagonizados por soldados y policías que habían apoyado el golpe de estado de Rashid Ali al-Kailani y jóvenes pro-nazis. A diferencia de tumultos anteriores, esta vez los atacantes se concentraron en matar judíos. Muchos civiles y beduinos de las afueras de la ciudad se unieron a la violencia, principalmente para aprovechar y llevarse un buen botín.

Durante los dos días de violencia, la turba asesinó entre 150 y 180 judíos, al menos 600 resultaron heridos y violaron a un número indeterminado de mujeres. También saquearon unas 1.500 tiendas y hogares. Los líderes de la comunidad estimaron que alrededor de 2.500 familias- un 15 por ciento de la comunidad judía de Bagdad – sufrieron directamente el pogrom.

De acuerdo con el informe oficial de la comisión que investigó el incidente, 128 judíos fueron asesinados, 210 resultaron heridos, y más de 1.500 empresas y hogares fueron dañadas. Los disturbios terminaron al mediodía el lunes 2 de junio de 1941, cuando las tropas iraquíes entraron en Bagdad, mataron a algunos centenares de la turba en las calles y el orden fue restablecido en la ciudad.

R.L

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Efemérides | Un día como hoy nacía Ana Frank

Su diario íntimo dejó constancia de los casi dos años y medio que pasó ocultándose de los nazis en Ámsterdam durante la Segunda Guerra Mundial.

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Agencia AJN.- Ana (Annelies) Marie Frank nació el 12 de junio de 1929 en la ciudad alemana Francfort del Meno y era la segunda hija de Otto Heinrich Frank y su mujer Edith Hollander. Su hermana Marga había nacido en 1926.

El matrimonio Frank, junto con sus hijas, vivieron tranquilamente en Alemania hasta el momento en que Hitler asumió el gobierno del país en enero de 1933. En ese entonces Otto Frank se enfrentó con la posibilidad de fundar una empresa en Holanda y emigró a Ámsterdam. Poco tiempo después su esposa y sus hijas lo siguieron. Allí los Frank se sentían libres y a salvo del nazismo: las niñas iban a la escuela, Otto trabajaba con afán en su empresa y Edith se ocupaba de la casa.

Pero luego estalló la Segunda Guerra Mundial y el 10 de mayo de 1940 Alemania invadió Holanda, poniendo a la familia nuevamente en peligro, así también como a todos los judíos que vivían allí.

Cuando Otto Frank fue convocado por los nazis en el primer semestre de 1942, al igual que el resto de los judíos varones para ser deportado a un campo de trabajo, él decidió no concurrir y el 9 de julio de ese año se escondió junto con su familia en una habitación cuya puerta estaba tapada por la escalera en un viejo edificio del Prinsengracht, un canal en el lado occidental de Ámsterdam. También compartieron el refugio con a otros cuatro judíos adultos: Fritz Pfeffer, un dentista judío (al que Ana dio el nombre de Albert Dussel en su Diario), y la familia van Pels (van Daan en el Diario), formada por Hermann y Auguste Van Pels y el hijo de ambos, Peter.

Ana Frank, que contaba en ese momento 13 años, decidió escribir sus vivencias en forma de diario, describiendo su miedo por vivir escondida y las relaciones que mantenía con el resto de los habitantes del Achterhuis (Anexo), como ella lo llamaba. También describió los cambios implementados desde la ocupación nazi: los judíos fueron obligados a utilizar en sus ropas una Maguen David (estrella de David) y otras restricciones impuestas a la población judía de Holanda.

Víctor Kugler, Johannes Kleiman (Koophuis), Miep Gies y Elisabeth «Bep» Voskuijl eran los únicos empleados que sabían del escondite y Jan, el esposo de Gies, y Johannes Hendrik Voskuijl, el padre de «Bep» Voskuijl, eran quienes los ayudaban a sobrevivir durante su confinamiento. Ellos eran su único contacto entre el exterior y los mantenían informados de las noticias de guerra y de los eventos políticos. También eran los proveedores de todo lo necesario para la seguridad y supervivencia de la familia, a pesar de que el abastecimiento de comida resultaba cada vez más difícil a medida que el tiempo transcurría.

Ana escribió su diario como si estuviera dirigiéndose a una amiga, Kitty, aludiendo a una compañera de estudios a quien llamaban afectuosamente de esa manera.

En agosto de 1944 un holandés colaboracionista de los nazis denunció que se escondían judíos en un lugar viejo del Prisengracht. Luego de esto los ocho habitantes del Achterhuis fueron detenidos y días después deportados a diversos campos de exterminio.
Al finalizar la contienda bélica en Europa, el único que sobrevivió al nazismo fue Otto Frank, quien regreso a Ámsterdam. Allí Miep Gies le entregó el escrito de Ana. Tras leerlo, Otto comentó no haberse dado cuenta de cómo Ana había mantenido un registro tan exacto y bien escrito de su estadía juntos. En ese entonces él decidió publicarlo, tratando de cumplir póstumamente el deseo de Ana de convertirse en escritora, el cual expresa en el diario. El escrito fue finalmente publicado en 1947, luego de varios intentos infructuosos.

El impacto del escrito de Ana Frank en la población holandesa hizo que fuera traducido a otros idiomas y publicado en otros países en muy poco tiempo, pues fue considerado un importante documento vivencial del sufrimiento de una niña judía escondida para evitar ser capturada por los nazis.

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Desde esta tarde, el mundo judío celebrará Shavuot, la fiesta de la entrega de la Torá

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Itongadol.- La Torá establece que los miembros del Pueblo de Israel debían llevar sus ofrendas al Beit Hamikdash, el Templo de Jerusalem, en los Shloshet Harregalim, las tres festividades de peregrinación: Pésaj, Shavuot y Sucot.

La segunda se celebra el 6 de siván en Éretz (Tierra de) Israel y un día más en las comunidades judías fuera de ella.

Su nombre, el plural de la palabra hebrea “Shavúa” (semana), se debe a que la festividad se celebra exactamente siete semanas después del segundo día de Pésaj, cuando comienza la cuenta del ómer durante 49 jornadas, la anterior a Shavuot.

Tanto en la Torá como en el Talmud esta festividad también es denominada:

– Zman Matán Torateinu (Época de la Entrega de Nuestra Torá): Se conmemora la entrega de los Aséret Hadibrot (Diez Mandamientos) por parte del Creador a Am (Pueblo de) Israel en har (monte) Sinai.

– Jag Habicurim (Fiesta de las Primicias): Por la obligación de los Bnei (Hijos de) Israel de llevar los primeros frutos como ofrendas al Beit Hamikdash.

– Jag Hakatzir (Fiesta de la Cosecha): En el hemisferio norte, donde está ubicada Éretz Israel, es la época en que se recogen los primeros frutos de la producción agrícola; principalmente, el trigo.

– Atzéret (Conclusión): Los jajamim (sabios) del Talmud consideraban esta festividad como la conclusión del período iniciado en Pésaj.

Oraciones y lecturas de textos bíblicos en Shavuot

Las tefilot (oraciones) que se rezan en Shavuot son las correspondientes a los Shloshet Harregalim, con las especificidades propias de la fecha, de acuerdo a los textos del Sidur (libro ritual de oraciones diarias).

Al concluir Shajarit (la oración matutina) se recita el Halel (conjunto de salmos de alabanza) y, luego de la lectura de la Torá y la haftará (texto especial de los libros proféticos), se reza Musaf (oración especial agregada por la festividad).

Previo a sacar la Torá del Arón Hakódesh (Arca Sagrada), la mayoría de las comunidades leen Meguilat (Libro de) Rut, que narra la historia de esta moabita que acompañó a su suegra, Naomi, cuando fallecieron su esposo e hijos, de regreso a Éretz Israel, donde volvió a casarse, en este caso con Bóaz, propietario de campos en los cuales se cultivaban cereales. De acuerdo a los textos, el rey David es descendiente de Rut.

Para la lectura de la Torá son llamadas cinco personas -en Shabat son siete- y el maftir, quien luego leerá la haftará.

El primer día se lee cómo se preparó Am Israel para Matán Torá y los Aséret Hadibrot, en el maftir se establecen las ofrendas que debían realizarse en Shavuot y en la haftará, el profeta Iejezkel (Ezequiel) describe el mérito de Am Israel por haber presenciado la Revelación del Creador en har Sinai.

En la Diáspora, el segundo día de Shavuot se leen las leyes relacionadas con el diezmo, la shmitá (remisión) de deudas cada siete años, los préstamos a los pobres, los esclavos y los primogénitos machos del ganado, además de referirse a los Shloshet Harregalim.

El maftir es el mismo que el primer día y la haftará corresponde al profeta Jabakuk, quien insta a Am Israel a confiar en el Creador.

Además, el primer día, antes de que el Cohén pronuncie la bendición sacerdotal se recita el piut (poema litúrgico) Hakdamut, compuesto por rabí Meír ben Itzjak (siglo XI, en Worms, Alemania), una alabanza al Creador y loa a Am Israel, que le guarda fidelidad a pesar de todas las dificultades de la Diáspora, mientras anhela la Redención.

Costumbres y tradiciones de Shavuot

Quizá la costumbre más difundida de la festividad de Shavuot es que se ingieren comidas lácteas por tres razones: el día que D’s le entregó la Torá a todo el pueblo judío le enseñó las leyes relacionadas a la preparación de la carne para que sea casher y la prohibición de mezclarla con leche, pero al ser Shabat, los Bnei Israel no pudieron preparar la carne y se vieron obligados a ingerir comidas lácteas; el rey David falleció en Shavuot y no pudieron enterrarlo sino hasta el anochecer, por ello todo el pueblo estuvo de duelo y no podía comer carne ni beber vino; y se dice que la Torá es como la leche y la miel.

Otra costumbre es el Tikún Leil HaShavuot (Enmienda de la Noche de Shavuot), que surge pues la tradición enseña que Moshé Rabeinu (nuestro maestro) tuvo que despertar a Am Israel la noche del 6 de siván y sacarlo del campamento para que pudiera recibir la Torá.

Con la finalidad de letakén (enmendar) esa situación se acostumbra estudiar toda esa noche una compilación de textos bíblicos y talmúdicos y también escuchar disertaciones de rabinos o personas instruidas en los textos tradicionales.

También se acostumbra adornar los Batéi Knéset (sinagogas), Batéi Midrash (casas de estudio) y casas particulares con plantas, en recuerdo de que har Sinai se cubrió de vegetación en el momento en que se recibió la Torá, porque ésta es comparada con un árbol, porque las plantan recuerdan los bicurim que se traían como ofrenda al Beit Hamikdash a partir de Shavuot y porque en esta fecha Iojébed colocó a su hijo Moshé en una cesta hecha de cañas que crecían a orillas del río Nilo.

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